La Orquesta Filarmónica de Jalisco (OFJ) no pasa por su mejor momento


Podría ser el empleo perfecto. Entrar a las nueve de la mañana y salir al mediodía, amar lo que se hace, interpretar la obra de genios como Mozart o Beethoven, recibir un sueldo entre 18 y 35 mil pesos mensuales, el reconocimiento al talento propio, buenos compañeros de trabajo, un jefe al cual admirar y el aplauso de cientos de personas que pagan por escuchar a ese gran equipo, llamado orquesta. Sin embargo, aquí las cosas son diferentes. Los músicos de la Orquesta Filarmónica de Jalisco (OFJ) enfrentan otro panorama, uno menos ideal, y condiciones de trabajo peleadas con la disciplina, el profesionalismo y la motivación, al menos es lo que dicen analistas, y pares musicales de la capital.

Estos músicos sí salen al mediodía, tienen que tener otros trabajos porque sus ingresos con la OFJ van de los siete a los 13 mil pesos mensuales, no admiran a su jefe porque llevan más de un año sin uno fijo. Ellos buscan la comparación con agrupaciones como la Orquesta Sinfónica Nacional (OSN), la Orquesta Filarmónica de la Universidad Nacional Autónoma de México (OFUNAM) o la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México (OFCM); pero están lejos de esos esquemas laborales, no sólo en el pago que reciben, sino en los recursos exclusivos para programación anual.

En el escenario, durante un concierto, todo parece perfecto, pero es una ilusión. La sonrisa de la chelista de cabello rojo, Laila Kanniña Rozenbaha, desaparece durante uno de los ensayos semanales. Son las 11 de la mañana, los músicos regresan después del descanso. Y ella llega a exigir que se cambien los focos de los atriles porque son demasiado amarillos para leer las partituras. El encargado de la gerencia de la OFJ, Roberto Torres Navarro, mira al jefe de personal y le pregunta porque no ha atendido esta solicitud.

-¿Con qué?, llevo días pidiéndote dinero; responde César Tena, quien lleva en sus manos la lista de asistencia.

-Aquí te va; dice Roberto Torres, mientras saca de su cartera un billete de 500 pesos, pero es sólo un gesto para salir de la situación.

El lunes de esta semana, el montaje de la obra de teatro La expulsión se realiza en el Teatro Degollado, los músicos pasaron a segundo lugar. Ellos no son los protagonistas. Un hecho lo deja claro: en una mesa se colocó una cafetera, agua, servilletas y una canasta de frutas para que el equipo de la puesta en escena esté cómodo.

Para los integrantes de la OFJ basta con un garrafón y unos vasos antes de entrar a la Sala de Cámara del recinto de la calle Belén, aunque la directora invitada sea Alondra de la Parra.

Pero algunos músicos no se atreven a manifestar su inconformidad ante diversas situaciones en la orquesta ante la grabadora y menos a dar sus nombres.

Los críticos 

Jaime García Elías,  señala en entrevista que a los músicos de la Orquesta Filarmónica de Jalisco les falta: “disciplina, profesionalismo y una dirección exigente”. Agrega que para evaluar a la OFJ habría que ir atril por atril y escuchar a cada uno de los integrantes. “A un buen músico lo hace la constancia, el estudio, dedicarse la mayor parte del tiempo a estudiar las partituras para tener un dominio y no diversificarse a otras actividad, que ellos conocen como el hueso, porque un músico profesional no puede dedicarse a eso”.

“Hay buenos músicos en la orquesta y desconozco si les falta motivación”, pero es notorio, señala el promotor Ernesto Álvarez, quien es un escucha recurrente de los conciertos de la OFJ. Álvarez considera que la desmotivación en los músicos no sólo se debe a la falta de director titular, sino a otras condiciones como las laborales.

Para el crítico Lázaro Azar Boldo, quien ha escuchado a la orquesta en distintas ocasiones, señala que la agrupación está “viciada”. Explica que un buen músico es aquel disciplinado que no llega al ensayo a leer a primera vista. “En la música, el talento nato vale madre, tienes que ser disciplinado y llegar con tus partes ya estudiadas”.

El ex director de la OFJ, Guillermo Salvador, considera que los músicos de la agrupación están “muy preparados y con una gran capacidad”.  Añade que la orquesta se ha rejuvenecido y los conozco porque he trabajado con ellos. “Su limitante no es la calidad de sus músicos, sino la labor del director. Considero que la OFJ lleva mucho tiempo sin una dirección artística, pueden venir nuevos directores, pero llegan y se van y es cómodo porque no hay una responsabilidad, pero los músicos son los que se quedan, no pueden seguir así es como cambiar de pareja cada semana”.

Los protagonistas 

Sin embargo, cinco músicos de la OFJ –Mario Ponce, corno; Humberto Ramírez, chelista; Nury Ulate, flauta; Omar González y Jorge Aceves, percusiones- explican  su situación en entrevista. Dicen que sí falta un director, pero están bien.

“Somos la única orquesta que ensaya a las nueve en todo el país, porque la mayoría lo hace a las 10 de la mañana. El método depende de cada director”, explica Jorge Aceves, quien sale de ensayo a las 12:30 horas.

Nury Ulate comenta que el grupo trabaja tres horas y media por día, “los viernes hacemos ensayo general y tenemos concierto en la noche. Esta orquesta cambia de programa cada semana, hay grupos aquí mismo, que a veces trabajan un programa cada dos semanas”.

El único día de descanso para los músicos es el sábado, aunque afirma la flautista que son la única orquesta que toca dos conciertos por semana. Aunque su afirmación es imprecisa, ya que la OFUNAM también se presenta los domingos.

Del pago mensual, Ulate pide que se haga un análisis para determinar que éste sea justo, ya que el salario tiene que estar equilibrado con la carga de trabajo.

Ensayar en casa es una responsabilidad ética de los músicos asegura Jorge Aceves, quien añade que “muchos funcionarios no comprenden su horario porque nuestro tipo de trabajo implica un desgaste emocional y mental”.

El jefe de personal de la OFJ, César Tena, quien lleva nueve años en el puesto, dice estar muy orgulloso de la agrupación y asegura que el grupo  se compara con las mejores orquestas, “y claro que de ésas, sí somos la más mal pagada, pero estamos mejor que Mérida, Guanajuato, Guerrero y Chihuahua”.

Tena destaca que se cuenta con un gran equipo y con instrumentos que se donaron por el Gobierno japonés en 1996. Además, considera que la falta de director es más trabajo para todos, “pero ha sido retador, porque tenemos más responsabilidades”.

Uno de los pendientes es que los músicos no tienen personalidad jurídica en el Estado. Es decir, que no saben si son empleados de gobierno o parte de un fideicomiso.

Los músicos piden un director titular involucrado con los músicos y “que se ponga la camiseta de la orquesta”, expresa Jorge Aceves. Para Ulate es necesario que el elegido esté cercano a la administración para que las temporadas sean mejores y para que las condiciones de trabajo sean las ideales.

En otros aires

El director de operaciones de la Orquesta de la Ciudad de México (OFCM), Ulises Chávez, comenta a este medio que la OFJ tiene buena fama en la capital del país. Agrega que es importante que haya un director artístico y un administrativo, porque así “una persona  se encargara de toda la operación, ya que el director artístico únicamente se encarga de la programación”

El director general de Música de la UNAM, Gustavo Rivero Weber, está consciente de la situación que vive la agrupación jalisciense y lamenta que no haya director artístico. “La administración puede decir, pero es mejor que los músicos estén de acuerdo. A la OFJ se le debe de dar mucha importancia, porque esas orquestas son emblemas de la Entidad en la que están y entre más alto sea su nivel más alto pone el nombre cultura de su estado”.

“Es importante contar con un director porque eso da orden y unifica a la orquesta”, señala Rivero Weber, quien dice que la calidad de los músicos está en su nivel y no mejora un concierto así haya 10 ensayos.

“Es importante tener cuatro ensayos mínimo. Por ejemplo, aquí es así y los dos conciertos, sábado y domingo”. El director general de música comenta que la OFUNAM ensaya de miércoles a sábados, de 8:30 a 12:00 horas.

Para los músicos de la agrupación universitaria hay plazas que van de los 18 a los 35 mil pesos mensuales y para el director el pago depende de su perfil y se paga por honorarios, no como ocurre en la OFJ, donde el sueldo es de 68 mil pesos mensuales.

Sin embargo, la OFUNAM no sólo tiene otras condiciones laborales, sino que sólo para programación cuenta con 12 millones sin contar nómina, mientras la OFJ tiene 28 millones de pesos anuales para todos sus gastos.

FRASES

A la OFJ se le debe dar mucha importancia, porque esas orquestas son emblemas de la Entidad

Gustavo Rivero, 
Dirección de Música de la UNAM.

Los músicos son los que se quedan, no pueden seguir así, es como cambiar de pareja cada semana

Guillermo Salvador, 
ex director de la Orquesta Filarmónica de Jalisco.

EL ANÁLISIS

La orquesta, por Jaime García Elías

El crítico musical Jaime García Elías evalúa a la Orquesta Filarmónica de Jalisco de la siguiente manera:

Aciertos: La sección de cuerdas, pero deficiente en los chelos porque faltan integrantes.

Buena:
 La sección de percusiones

De regular a buena:
 La sección de maderas

De regular a mala: La sección de metales. “Todavía durante la dirección de Héctor Guzmán –director de 2004 a 2006-, la sección de cornos era calamitosa y echaron a perder conciertos; pero últimamente la han arreglado”.

FUENTE: Informador

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