¿Cómo se puede acercar la música clásica a los niños?


El colectivo CDZA vuelve a sorprender con sus originales propuestas sonoras. En esta combinan la música clásica con las letras pop más actuales. No sabemos si a Mozart le gustaría compartir su sinfonía con LMFAO (‘Partu Rock’), pero lo cierto es que la mezcla resulta divertida para los más pequeños. En este particular ‘mezcladillo’ también comparten melodía Offenbach con Lady Gaga (‘Bad Romance‘), Beethoven con Adele (‘Rolling in the Deep‘), Grieg Peer Gynt con Carly Rae Jepsen (‘Call me maybe’), Beethoven con Kate Perry (‘Wide Awake’), Tchaikovsky con One Direction (‘What makes you beautiful‘), Haydn con Justin Beiber (‘Baby’) y el compositor de bandas sonoras John Williams con Psy (‘Gangnam Style‘).

 

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El Piano de Mozart vuelve a casa después de 200 años


Alexander Melnikov en el concierto que se celebró en el sótano de la casa de W.A Mozart

Cuando murió, la viuda de Mozart le dejó el piano en herencia a su hijo Karl Thomas, que lo donó a una asociación musical de Salzburgo, ciudad natal del genio de la música. Alexander Melnikov ha sido el encargado de tocarlo más de 200 años después en el concierto celebrado en la casa en la que vivió el músico en Viena.

El piano con el que Mozart compartió sus últimos años de vida regresó a Viena hace casi 3 semanas, después de más de 200 años, para permanecer expuesto y para un concierto homenaje en el sótano de la que fue la casa de uno de los músicos más grandes de toda la historia de la humanidad. Al concierto sólo pudieron asistir unos 150 privilegiados llegados de todas las partes del Mundo; algunos sólo para la ocasión.

Se estima que con dicho instrumento Mozart compuso más de medio centenar de obras. Algunas de ellas fueron interpretadas en Viena por el pianista ruso Alexander Melnikov, quien tuvo la suerte de poder recuperar ese pedacito de la historia en la que las 61 teclas del instrumento –los pianos actuales tienen 88– volvieron a sonar bajo el techo de la casa del compositor. “Tiene un sonido tan especial que después de 200 años puede seguir conmoviendo, suena tan bien que puede llegar a hacerte llorar. Las implicaciones emocionales de esta experiencia han sido apabullantes. Podemos decir que, objetivamente, es un piano diferente”, afirmó Melnikov ante los micrófonos de medios como TVE o Euronews.

El piano fue construido por Anton Walter, uno de los fabricantes de pianos más famosos de la época, y fue comprado por Mozart en 1781, nada más trasladarse a Viena. Sin embargo, el paso del tiempo no le es ajeno a este instrumento musical, que tuvo que ser restaurado hace 20 años y que hoy en día hay es imprescindible calzarlo, pues está cojo. El piano tiene mucho uso, mucha historia musical a cuestas: “Mozart utilizó este piano no sólo para prácticas, sino también para los conciertos. Con tantas actuaciones, el instrumento salía de la casa del compositor prácticamente cada dos días y era transportado por toda la ciudad hasta la sala de conciertos para regresar a la casa esa misma noche”, comentó para EuronewsUlrich Leisinger, director de la Fundación Mozarteum.

Eso sí, el viaje del piano tiene billete de vuelta y podrá seguir contemplándose en Salzburgo, ciudad natal del artista y donde se encuentra la Asociación de Música Catedralicia y Mozartiana a la que lo donó Karl Thomas, su hijo, después de que la viuda del compositor se lo dejase en herencia. Sin duda, el concierto del pasado 7 de noviembre encerró ese halo tan especial que surgió cuando las paredes de la casa en la que Mozart vivió los últimos años de su vida volvieron a escuchar las notas musicales compuestas entre las mismas hace más de dos siglos.

Fuente: http://columnazero.com/2012/11/15/el-piano-de-mozart-regresa-a-la-casa-del-compositor-200-anos-despues/

 

Las bandas toman la ópera


El Palau de les Arts abre sus puertas a las sociedades musicales valencianas.

Las bandas de música tomaron ayer el edificio de la ópera de Valencia. Y lo hicieron para quedarse. La Banda Simfònica d’Algemesí y la Agrupación Musical Santa Cecilia de Ador abrieron el ciclo titulado Les bandes a les Arts, en el que participarán un total de 22 agrupaciones distribuidas en 11 conciertos a precios populares (la entrada cuesta tres euros).

Este concierto es una reivindicación de la Federación de Sociedades Musicales de la Comunidad Valenciana hecha realidad, que desde que se inauguró el Palau de les Arts hace seis años había reclamado que las bandas tuviesen su espacio en el emblemático edificio.

“Esta es una jornada histórica para el colectivo”, aseguró Josep Francesc Almeria, presidente de la federación de bandas de música. “Las sociedades musicales demostrarán con su calidad que este proyecto debería haber comenzado mucho antes”, explicó Almeria, que añadió: “Hay aspectos mejorables en el diseño del ciclo, que esperamos que se aborden en beneficio de todos, para lo que nos ponemos a disposición de la Consejería de Gobernación”.

El concierto de ayer es el primero que las bandas de música ofrecen en este coliseo, si se exceptúa el repertorio que ofrecieron en la sesión inaugural las bandas municipales de Castellón y Valencia el pasado 24 de marzo.

El repertorio que ayer sonó en el palacio de la ópera de Valencia fue variado, pero sobre todo incluyó temas valencianos dirigidos por Ramon García —en el caso de la banda de Ador— y Alberto Ferrer, que dirigió la agrupación de Algemesí, también la primera banda que actuó en el certamen de Valencia de 1866.

Los aficionados de este municipio de La Ribera Alta y del de La Safor se movilizaron ayer para escuchar a sus bandas tocar por primera vez en la historia en el escenario del Palau de les Arts. La Federación de Sociedades Musicales agrupa a un total de 537 bandas de las tres provincias con un total de 40.000 músicos y 60.000 alumnos y más de 200.000 socios que constituyen el principal agente cultural valenciano.

El Liceo exhibe su alma


Los trabajadores del coliseo lírico llenan de ópera la Rambla con su concierto reivindicativo.

Cientos de transeúntes han seguido el mediodía de este domingo desde una pantalla gigante en La Rambla el concierto extraordinario L’ànima del Liceu, organizado por los trabajadores del coliseo lírico barcelonés para agradecer las muestras de apoyo y afecto que han recibido en los momentos críticos por los que han pasando y aseguran siguen pasando pese a que la dirección del teatro retiró el expediente de regulación de empleo (ERE) temporal el pasado 22 de febrero. El concierto, en el que han participado desinteresadamente todos los solistas y los tres directores musicales que ha tenido el Liceo desde su reapertura tras el incendio en 1999, Bertrand de Billy, Sebastian Weigle y Michael Boder y quien sustituirá a este último en septiembre, Josep Pons.

Por el concierto, seguido en la calle con atención por numerosos transeúntes y turistas desde las terrazas de las cafeterías y bares, han ido desfilando a lo largo de tres horas los ocho solistas anunciados en el programa oficial –las sopranos Ainhoa Arteta, Cristina Obregón y Linda Watson, las mezzosopranos Karine Deshayes e Ildikó Komlósi, el tenor Roberto Alagna y los barítono Carlos Álvarez y Joan Pons– y tres músicos más no anunciados el el programa oficial: el pianista chino Lang Lang al final de la primera parte, quien ha interpretado el estudio de Liszt La campanella, y en la tanda de bises el pianista y compositor Albert Guinovart y el director de orquesta asistente del Liceo Guerassim Voronkov, quienes han interpretado un arreglo del propio Guinovart de un tango, y el director del coro del Liceo, José Luis Baso, quien se ha puesto al frente de la orquesta, el coro, los ocho solistas y los cuatro directores de orquesta para interpretar a modo de colofón de la velada el célebre ¡Aleluya! del El Mesías de Händel.

Acogido calurosamente por el público que llenaba el teatro, que agotó en tres horas las más de 2.000 localidades puestas a la venta el pasado 10 de abril al precio único de 15 euros, el concierto ha sido seguido con atención por el numeroso público que se ha congregado en medio de La Rambla a escasos metros del Liceo donde se ha colocado la pantalla de 3,5 x 2,5 cuyo coste, 9.000 euros, ha sido pagada con patrocinio privado que se ha encargado de buscar la Fundación Grup Set, presidida por Adela Subirana e integrada por mujeres empresarias.

El cierre del tráfico de la popular avenida a las 12.40  para evitar algún viandante acabara atropellado al invadir la calzada cuando transitaban a la altura donde estaba la pantalla ha posibilitado escuchar con detalle las interpretaciones que en la primera media hora del concierto apenas eran audibles, salvo los forte, por el intenso ruido del tráfico de La Rambla.

Arias de Verdi, Puccini, Wagner, Rossini, Bizet, Alban Berg, Pablo Luna y Karl Goldmark se han alternando con fragmentos corales y oberturas de ópera en un concierto en el que los trabajadores del teatro, representados en el escenario por los músicos del coro y la orquesta, han exhibido su orgullo de pertenecer a un teatro, el Liceo, del que reivindicar ser el alma.

Mil voces solidarias en una


El Palau de les Arts y la Federació de Cors organizan un concierto solidario a beneficio del Conservatorio de Lorca.

El Palau de les Arts y la Federació de Cors de la Comunitat Valenciana han puesto sus recursos al servicio del Conservatorio Narciso Yepes de Lorca, que sufrió serios daños a consecuencia de los terremotos que se produjeron en la población murciana en mayo del año pasado. El próximo sábado, día 28, mil voces elevarán su canto en el Palau de les Arts para proclamar bien alto la solidaridad con el pueblo de Lorca y en especial con el personal y los estudiantes de su conservatorio de música.

En el concierto participan el coro de la Federación, el Modus Novus de Lorca y otros treinta coros de toda la Comunitat Valenciana, hasta sumar un millar de voces. En palabras del presidente de la federación coral, Manuel Pérez: “Se trata de ayudar a nuestros amigos de Lorca que después de un año del terremoto no han vuelto al conservatorio”.

Mil veus per Lorca presenta un programa multicolor, con música popular, contemporánea, religiosa, africana e incluso gospel, que concluirá con la interpretación conjunta de un pasaje de la Novena sinfonía de Antonin Dvorák, adaptado como La pau és el camí, y la romanza Canto a Murcia de La Parranda de Francisco Alonso. Las entradas tienen un precio único de 10 euros. Los interesados pueden adquirir sus localidades a través de los canales habituales. Asimismo, se ha habilitado una fila cero para que aquellas personas que deseen colaborar y no puedan asistir, realicen sus aportaciones en una cuenta corriente. Toda la información está en http://www.lesarts.com/. Los coros participantes proceden de Torrent, Villena, Vinaròs, La Canyada, L’Eliana,Valencia, Borriana, Castellò, Benicarló, Sant Vicent de Raspeig, la UNED, Dénia, Novelda, Ibi, Vilamarxant, Paterna, Massanassa, Mislata, Sueca, Tavernes de la Valldigna y Montcada.

‘La vida breve’, en el 25º aniversario del Palau de la Música


La acústica del edificio lo ha convertido definitivamente en una de las mejores salas de conciertos del mundo.

El Palau de la Música se ha convertido, desde su construcción, en uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad de Valencia. Inaugurado el 25 de abril de 1987, la acústica del edificio es considerada una de las mejores del mundo. José María de Paredes eligió la transparencia como medio para levantar esta obra, erigiendo una bóveda acristalada que corre paralela al cauce del Turia como elemento de acceso, sin obstaculizar su visualidad axial. La importancia del agua se traslada también al interior ya que los numerosos árboles que crecen le dan aspecto de invernadero, mientras la cascada de vidrio parece verter sobre el estanque diseñado por Ricardo Bofill, que se sitúa junto al Palau. En el interior del edificio encontramos cuatro salas: la sala sinfónica, que se denomina Sala José Iturbi y está preparada para albergar 1793 espectadores; la Sala Rodrigo tiene un aforo de 420 plazas; y las salas C y D. También debemos destacar la Sala de Exposiciones, que con sus más de 320 metros cuadrados es un magnífico escaparate de la cultura.

Para celebrar el aniversario el próximo miércoles 25 de abril, la Orquesta de Valencia, bajo la dirección de su titular Yaron Traub, protagonizará  un concierto conmemorativo, en cuyo programa figuran las mismas obras que se interpretaron en el concierto inaugural: de Manuel Palau se interpretará la Marcha burlesca, y de Joaquín Rodrigo el Concierto de Aranjuez, con la parte solista a cargo del guitarrista José María Gallardo del Rey, mientras que en la segunda parte se podrá escuchar la ópera La Vida Breve, de Manuel de Falla, en versión de concierto, que contará con la participación del Cor de la Generalitat Valenciana, y un reparto que encabezará la soprano chilena Cristina Gallardo-Domâs en el papel de Salud, junto a la mezzosoprano Cristina Faus como Abuela, los tenores Vicente Ombuena como Paco y Gustavo Peña como Voz de la Fragua, y los barítonos Josep Miquel Ramón como Manuel y Alfredo García en el papel  de Tío Salvador. La cantaora Ginesa Ortega y la bailarina Nuria Pomares completan el reparto. Asimismo, tanto la Orquesta de Valencia como la Banda Municipal de Valencia, ambas con su sede en el Palau de la Música, interpretarán juntas el 28 de abril, por primera vez en su historia, un programa conmemorativo con obras de compositores valencianos.

Suzuki obtiene la Medalla de Bach de Leipzig


El jurado destaca el servicio prestado por el músico japonés en la propagación de la obra de Johann Sebastian Bach en su país.

La ciudad de Leipzig ha otorgado la Medalla de Bach de este año al director y organista japonés Masaaki Suzuki, por su compromiso con la difusión de la música de Bach. El director, de 57 años, recibirá este galardón en el Festival Bach que la ciudad celebrará el próximo mes de junio. El jurado ha destacado “el extraordinario servicio prestado por este especialista en la interpretación históricamente informada en la propagación de la obra de Johann Sebastian Bach en su país”. La Medalla Bach, creada en 2003, ha sido concedida anteriormente a Herbert Blomstedt (2011), Philippe Herreweghe (2010), Frieder Bernius (2009), Hermann Max (2008), Nikolaus Harnoncourt (2007), Ton Koopman (2006), John Eliot Gardiner (2005), Helmuth Rilling (2004) y Gustav Leonhardt (2003).

Masaaki Suzuki (Kobe, 1954), es organista, clavecinista y director. Sus padres eran cristianos, y músicos aficionados. Estudió composición y órgano en la universidad Nacional de Tokio de Bellas Artes y Música, y más tarde clave y órgano con Ton Koopman y Piet Kee, así como improvisación con Klaas Bolt en el Conservatorio Sweelinck de Ámsterdam. En 1983 comenzó a enseñar en la Universidad Femenina Shoin de Kobe, y fundó la orquesta barroca Bach Collegium Japan en 1990, comenzando en 1995 a grabar una celebrada integral de cantatas de Bach (que al principio encontró recelos entre la crítica) para el sello BIS que va ya por el volumen 50 y cuenta ahora con la admiración internacional de la crítica y el público. Suzuki está también grabando las obras completas para clave de Bach, y es uno de los pocos intérpretes de tecla que ha grabado los cuatro libros del Clavier-Übung(incluyendo el tercero, escrito para órgano). Desde 2009, Suzuki es Profesor de Dirección Coral y director de la Yale Schola Cantorum, en un acuerdo de union entre el Yale Institute of Sacred Music y la Yale School of Music. Suzuki es además actualmente profesor de órgano y clavecín en la Universidad de Arte y Música de Tokio.

María Luisa Cantos presenta su disco para Columna Música


La pianista está considerada como la ‘embajadora de la música española’ en Suiza.

En un concierto que la pianista ofreció en el Palau de la Música Catalana, el gran compositor catalán Federico Mompou calificó la interpretación de esta pianista, ajena a todo divismo, como “exquisita y asombrosa”, destacando “el modo en que la intérprete entiende la música que toca y la proyecta al público con gran derroche de emotividad”.

María Luisa Cantos nació en Barcelona e inició sus estudios de piano a la edad de tres años, actuando por primera vez en público a los cinco años. Obtuvo el título de profesora de piano tan solo con 16 años ganando por oposición el Premio Extraordinario. Paralelamente cursó estudios de órgano. Frecuentó en master-classes a grandes maestros, y fue alumna de Geza Anda, entre otros. Diversos premios y distinciones le permitieron ampliar su formación musical en Paris y Viena. Diversas giras la llevaron a diferentes países de America, desde Louisville (Kentucky) en los Estados Unidos, hasta Santiago de Chile y  Caracas. En  Nueva York dio un recital en el Carnegie Hall, tras el que la crítica destacó su “técnica depurada y brillante“, su “fuerza y poder  interpretativo“ y su “excepcional expresión musical“. El amplio repertorio que posee atrae por la gran diversidad de estilos, especialmente por su interpretación de compositores como Brahms, Schumann o los impresionistas, lo que pone de manifiesto su calidad y versatilidad musical en la combinación y elección de sus programas.

Paralelamente a su carrera pianística se dedica también a la investigación de la historia musical española. A ella se debe la Fundación de los Cursos Internacionales de Interpretación de Música Española que tie­nen lugar anualmente en Baden, Suiza, su país de residencia, desde 1979, y que se han convertido en un sólido referente en la vida musical constituyendo un foro cultural único en su género. En 1990 creó la Fundación Música Española Suiza que tiene como principal objetivo la promoción y divulgación de la música española en Suiza y su repercu­sión en centro Europa, siendo ella su Presidenta y Directora artística. Ha sido condecorada con el Lazo de Dama de la Orden de Isabel la Católica, por sus méritos culturales en el extranjero.

Recientemente y con motivo de la celebración de los 25 años de actividades de la Fundación Música Española en Suiza, ha actuado como solista con los Hungarian Virtuosi, realizando una importante gira artística por Suiza, Eslovenia y Hungría, que finalizó en la prestigiosa Academia Franz Liszt de Budapest.

El nuevo disco de María Luisa Cantos, para el sello Columna Música,  contiene un selecto recital con obras de Brahms, Schumann, Scriabin y Granados. La presentación del mismo tendrá lugar mañana viernes, 20 de abril, a las 20.00 h. en la Sala Enric Morera del Conservatorio Municipal de Música de Barcelona. En el acto participarán, además de ella misma, Josep Daniel Gubern, vicepresidente del Aula de Extensión Universitaria de Sant Cugat del Vallés, y Josep Pascual, director artístico de Columna Música.

“Cuando la gente oye un cláxon, yo oigo un Mi”


El joven violonchelista Pablo Ferrández debuta con la Orquesta de RTVE con el clásico pero complicado ‘Concierto en Re’ de Haydn.

“Mi padre no iba a ser chelista pero, cuando era joven, escuchó un disco de Pau Casals y le encantó. Entonces, a los 18 años, que es tardísimo para un músico, decidió tocar el chelo. Tanto le impactó que, cuando nací yo, me pusieron Pablo por Casals”, explica Pablo Ferrández sobre su padre, violonchelista de la Orquesta Nacional de España y del que heredó la pasión por el hermano mediano de la cuerda. A sus 22 años ya sabe lo que es subirse a las tablas del Gran Teatro del Liceo y del Auditorio Nacional, pero este viernes escribe una nueva página de su carrera: toca con la Orquesta de Radio Televisión Española el ‘Concierto en Re’ de Joseph Haydn. Completan el programa la ‘Sinfonía nº5’ de Beethoven y ‘Teponaztli’ de Cruz-Guevara.

El ‘Concierto en Re’ tiene esa doble percepción que separa al oyente del intérprete. Para el público, una pieza del padre del clasicismo vienés que resulta muy agradable al oído y con estructuras bien delimitadas. Para el solista, un puzle de digitaciones, matices y posiciones que conlleva un arduo estudio previo para domar la partitura. “Técnicamente es un infierno. Es uno de los conciertos más difíciles de chelo. Cuando me dijeron que tenía que tocar el ‘Concierto en Re’ me asusté un poco, pero me lo tomé como un reto”, explica Ferrández.

Curtido en la Escuela Superior de Música Reina Sofía de Madrid, el joven violonchelista estudia ahora en la Academia Krönberg, una “escuela exclusiva donde solo hay 14 alumnos”. “De la Reina Sofía solo tengo las mejores palabras: me lo ha dado todo. Estuve 7 años allí, pero necesitaba ir a esta escuela para desarrollar mi carrera como solista”, explica. Aún así, vive entre Frankfurt y Madrid, y sigue colaborando con el grupo de cámara que formó con sus compañeros en la escuela madrileña.

Pero a este instrumentista la música le viene desde la cuna. Su madre, profesora de música, inventó cuando él nació un método de enseñanza musical llamado El mago diapasón. Con este método, la madre de Ferrández logró que su hijo desarrollara oído absoluto en tan solo un año. “Es una técnica que requiere mucho trabajo durante todos los días, pero da resultado. De pequeño cuando sonaba el cláxon de un coche, yo escuchaba Mi. Mi madre lo imparte en centros infantiles y clases particulares y ya tiene muchos alumnos que tienen oído absoluto y sus padres no tienen nada que ver con la música. Puede que haya gente que nazca con ello, pero también se puede enseñar”, comenta el violonchelista.

Este instrumentista forma parte de una generación de buena cuerda española que elimina el prejuicio de que los violinistas, violistas, chelistas y contrabajistas españoles no tienen nivel. “Los instrumentistas españoles de cuerda fuera de España estamos supervalorados. En España seguimos con la tendencia de no valorar como se merece lo español, pero se está superando ese prejuicio. La educación musical en España es cada vez mejor”, explica.

Recién llegado del Festival de violonchelo de Los Ángeles, Ferrández ya tiene en la cabeza su agenda de conciertos hasta dentro de un año. Un momento especial será cuando toque como solista el próximo febrero en el Auditorio Nacional y debute con la Orquesta Nacional de España. Él estará junto al podio del director mientras su padre lo observa desde detrás del atril. “Va a ser un momento muy emocionante”, sentencia Ferrández.

Pablo Ferrández con la Orquesta de RTVE. Viernes a las 20.00 en el Teatro Monumental (Antón Martín). Entradas: de 10 a 22 euros.

Miguel Muñiz deja la dirección general del Teatro Real


La crisis que vive la institución con sus trabajadores ha precipitado su salida, prevista para julio.

Miguel Muñiz, director general del Teatro Real, abandona el cargo después de casi ocho años al frente de la gestión del coliseo madrileño. Muñiz, hombre próximo al PSOE, puso su cargo a disposición del patronato en diciembre al consumarse el cambio de Gobierno. Pero entonces el Real decidió que si él quería, podía continuar hasta el final de esta temporada. La crisis que vive el teatro con sus trabajadores y un cierto malestar interno han precipitado su marcha, aunque se incorporará al consejo asesor. Ignacio García-Belenguer, actual administrador, será a partir de ahora el director general.

La idea de Muñiz y del patronato era que éste pudiera terminar la temporada, en el mes de julio, al frente de la dirección general. Su buena labor y resultados en ese cargo aconsejaban que el cambio no fuera traumático. Así que no se aceptó su dimisión en diciembre. Entonces, ¿por qué ahora sí? Por el momento no queda claro si ha sido él quien ha dimitido o el patronato quien le ha pedido que se marchara. Lo que parece evidente es que la crisis que vive el Real en las últimas semanas con sus trabajadores ha precipitado la decisión.

Ya a finales de enero, el anterior administrador del Real y hombre muy cercano a Muñiz, Alfredo Tejero, dimitió, según su entorno, por discrepancias con la dirección artística y la distribución del presupuesto. Entonces el patronato le sustituyó por Ignacio García-Belenguer (Zaragoza, 1967). Un antiguo Director de Coordinación del Patrimonio Nacional y Secretario General de la Agencia Española de Protección de Datos. Un hombre con el que Mortier, director artístico, de fuerte personalidad, se siente de momento muy cómodo. Pese a todo, al director belga, allá donde ha estado, nunca le ha convencido la figura de un director general que pudiera generar interferencias en el proyecto artístico.

Dos meses después de la dimisión de Tejero, se supo que un error administrativo en la aplicación del Real Decreto 8/2010 que obligaba al Teatro Real a rebajar los sueldos de sus trabajadores en un 5%, ha provocado que la institución tenga que reclamar ahora a sus empleados alrededor de un millón de euros en sueldos que no les descontó en su momento. Un caso que ha provocado movilizaciones, una amenaza de huelga y un más que probable pleito en los tribunales entre la dirección y los trabajadores. Mirando hacia el terremoto que asoló a su vecino de Barcelona (el Liceo), el Real se encontró con su propia crisis.

Según Tejero y el propio Muñiz, el decreto se aplicó de una forma más favorable para los trabajadores, reduciendo la masa salarial aplicando la parte importante del recorte a complementos y horas extras y rebajando los salarios de forma progresiva. Pero Hacienda considera que se hizo mal y que el dinero debe volver a las arcas del Teatro. Una situación compleja que, todo sea dicho, no le viene mal a la caja del Real para cuadrar un presupuesto que tiene que reducir en 1,5 millones.

Buena fe o negligencia, aquel episodio, cuya responsabilidad última recae en Muñiz, ha tensado mucho los ánimos en el teatro. Las pancartas y las consignas en su contra y la de Tejero antes de cada representación de Vida y muerte de Marina Abramovic han tenido que hacer mella en su paciencia. Después de ocho exitosos años –también en la paz social obtenida hasta ahora con los trabajadores- resulta muy desagradable terminar así un ciclo. Además, Muñiz considera que el error fue fruto de un intento de beneficiar a los trabajadores y no comparte su reivindicación.

Con la marcha de Muñiz, Ignacio García-Belenguer reunirá el cargo de administrador y director general. Pero todo indica que su perfil, pese a la acumulación de puestos, responderá más bien al de administrador financiero y que convivirá en perfecta armonía con la claridad de ideas del director artístico, Gerard Mortier, y con el presidente del patronato, Gregorio Marañón.