El tema 2 consta de los siguientes apartados:

  1. Canto bizantino.
  2. Dialectos de Occidente.
  3. La creación del canto gregoriano.
  1. La transmisión oral.
  2. Etapas de la notación.
  3. La notación del canto de Solesmes.
  1. La transmisión del la teoría griega de la música.
  2. Teoría de la práctica.
  3. Los modos eclesiásticos.
  4. Solmisación.
  5. El sistema de hexacordos.

LA HERENCIA JUDAICA

El cristianismo surgió de raíces judaicas y algunos elementos de las prácticas religiosas cristianas derivan de las tradiciones judías, principalmente el canto de las escrituras y la entonación de los salmos, poemas de alabanza del libro hebreo de los Salmos.

El segundo templo de Jerusalén, construido al final del siglo VI a.C. en el lugar del templo originario de Salomón, era un lugar público de culto hasta su destrucción por los romanos en el 70 d.C. Las ceremonias giraban en torno a un sacrificio -por lo general, un cordero- llevado a cabo por los sacerdotes, asistidos por l0s levitas (miembros de la clase sacerdotal, músicos incluidos), al que asistían los fieles laicos. Dependiendo de la ocasión, los sacerdotes y a veces los fieles se comían parte de la ofrenda. Los sacrificios se celebraban dos veces al día, si bien se ofrecían oficios religiosos adicionales durante las festividades y los sábados (sabbath). A lo largo del ritual, un coro de levitas entonaba los salmos asignados a ese día, acompañándose con el arpa o el salterio. También usaban trompetas y platillos.

En tiempos pretéricos,las sinagogas eran centros de lectura y homilía antes que de culto. La lectura pública de las escrituras se realizaba probablemente cantando, como en los siglos posteriores, y empleando un sistema de cantilación (canto de textos sagrados) basado en fórmulas melódicas que reflejaban las divisiones de las  locuciones del texto. Algunas lecturas estaban establecidas para los días y festividades concretas.

LECTURA DE FUENTES: Una ceremonia cristiana en jerusalén, ca. 400

En torno al 400 d.C., una monja española llamada Egeria, de peregrinaje hacia Jerusalén, describió las prácticas religiosas que se observaban allí, anotando los salmos e himnos cantados entre las plegarias y las lecturas de la Biblia. Su testimonio supone un documento crucial de las prácticas cristianas primitivas. El pasaje citado a continuación describe la vigilia de la madrugada del domingo, oficio llamado posteriormente maitines.

En cuanto se escucha el canto del gallo, el obiso baja inmediatamente y penetra en la cueva [en la Iglesia] de la Anástasis. Se abren todas las puertas y la muchedumbre penetra en la Anástasis, donde ya están prendidos incontables cirios; cuando la gente está dentro, uno de los sacerdotes entona un salmo y todos responden, siguiendo a ello una oración. Después, uno de los diáconos canta un salmo, igualmente seguido de una oración, y un tercer salmo es cantado por algún clérigo, seguido de una tercera oración y de la conmemoración de todos. Cuando se han cantado estos tres salmos y se han dicho las tres oraciones, he aquí que varios incensarios son llevados a la caverna de Anástasis, de manera que toda la basílica de Anástasis se llena de su fragancia. Y entonces, mientras permanece en pie detrás de la verja, el obispo toma el libro de los evangelios, se dirige a la puerta y lee la Resurrección del Señor. Cuando ha comenzado su lectura, se producen tales gemidos y lamentaciones entre todos los presentes, y llantos tales, que incluso el más duro de los corazones fuese empujado a llorar porque el Señor sufrió tanto por nosotros. Tras la lectura del evangelio, el obispo se retira y es conducido hasta la Cruz, acompañado por todos los fieles.Allí, una vez más, se entona un salmo y se pronuncia una oración. Entonces, bendice a los fieles y les autoriza a retirarse. Y cuando el obispo sale, todos se acercan para besarle la mano.

Del Itinerarium Egeriae XXIV, 9-11, en Music in Early Christian Literature, ed. James W. Mckinnon (Cambridge: Cambridge University Press, 1987), 115.

Encontramos diversos paralelismos entre el sacrificio del templo y la misa cristiana de los siglos posteriores (descritos en el tema 3), que incluyen un sacrificio simbólico en el cual fieles y sacerdotes comparten el cuerpo y la sangre de Cristo en la forma del pan y del vino. Pero la misa conmemora también la Última Cena que Jesús compartió con sus discípulos, imitando así la comida de la festividad de la Pascua judía, acompañada por el canto de los salmos. El canto de salmos estipulados para ciertos días se convirtió en un elemento central de todas las prácticas religiosas cristianas. Y de igual modo ocurrió con la práctica de la sinagoga de congregarse en una casa de encuentro para escuchar la lectura de las escrituras y los comentarios de los asistentes acerca de ellas.

No sabemos a ciencia cierta si las melodías cristianas utilizadas en la entonación de los salmos y en el canto de las escrituras fueron adoptadas a partir de las empleadas en los ritos judíos, puesto que ninguna de ellas fue puesta por escrito hasta muchos siglos más tarde. Pero las similitudes ente las melodías judías transmitidas por la tradición oral y las fórmulas melódicas medievales para el canto de los salmos en las iglesias cristianas sugieren que tuvo lugar algún tipo de préstamo o de mezcla.

3 comentarios en “La herencia judaica

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