Reconoce a Debussy la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México


La agrupación ofrecerá un total de 10 programas en el segmento de la Temporada 2012.

Un homenaje al compositor francés Claude Debussy, la presencia de tres notables pianistas invitados y un programa dedicado a los niños, figuran entre las actividades que realizará la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México (OFCM) de abril a junio en la Sala Silvestre Revueltas del Centro Cultural Ollin Yoliztli (CCOY), de dicha ciudad.

José Areán, director huésped principal de la OFCM, dijo que a partir del próximo 21 de abril y hasta el 24 de junio, la agrupación a su cargo ofrecerá a su público un total de 10 programas como parte de este segmento de la Temporada 2012.

Refirió que siete de los conciertos estarán a su cargo, mientras que los restantes estarán bajo la batuta del inglés Alexander Joel, del ruso Georg Mark y del israelita Amos Talmon.

Destaca en esta temporada la presencia de tres notables pianistas invitados: Juan José Chuquisengo, Conrad Tao y Jorge Federico Osorio, quienes interpretarán sendos conciertos de Ludwig van Beethoven, Robert Schumann y Wolfgang Amadeus Mozart.

Indicó que en una sesión especialmente relevante, la agrupación abrirá sus espacios al trabajo de tres jóvenes solistas: las pianistas Astrid Morales y Andrei Licaret, así como al violinista Alfredo Reyes Logounova, quienes ejecutarán conciertos de Manuel M. Ponce, Ludwig van Beethoven y Sergei Prokofiev.

El segundo programa de la temporada y en el que figuran obras de Pablo Sarasate y Franciss Poulenc, estará dedicado a los niños en su día, con la participación de la joven violinista Marina Silva y el actor Fernando Bonilla, quien narrará “La historia de Babar el elefante”.

De igual manera, se dio a conocer que la OFCM participará una vez más en el fmx-Festival de México, acompañando al grupo Antony and the Johnsons, y ofrecerá tres conciertos populares en espacios abiertos de la capital.

El 12 de mayo debutarán en el Faro de Oriente; el día 13 del mismo mes en el Monumento a la Revolución y concluirán su participación el día 20 en el Zócalo de la Delegación de Iztapalapa.

De acuerdo con Areán, en esta ocasión la OFCM ha incluido en esta programación, como parte medular de sus conciertos, importantes sinfonías de Franck Bruckner, Beethoven y Georges Bizet, así como notables partituras orquestales de Debussy, Henri Dutilleux, Richard Wagner Johann Strauss, Felix Mendelssohn, Maurice Ravel y Bedrich Smetana, así como la formidable transcripción de Schönberg al Cuarteto Op. 25 de Johannes Brahms.

Para José Areán, la apuesta de la OFCM en esta temporada de conciertos radica en establecer un diálogo entre las obras musicales de los programas y el público. “Sigue siendo nuestro reto en particular, el crear pertinencia cultural, desde el punto de vista de lo que hacemos, es decir, curaduría de lo que hacemos alrededor”, dijo.

“De lo que se trata entonces, es hacer conciertos y tratar de conformar un discurso inteligente y que tenga un grado de diálogo con las cosas que hacemos alrededor de la orquesta, porque al final, se trata de reflejar una ciudad”, concluyó.

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Un programa de música nacionalista


Cuenca, 07/04/2012. Teatro Auditorio. Guylaine Girard, soprano. Philippe Talbot, tenor. Francis Bouyer, barítono. Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias. Hervé Niquet, director. Achille [Claude] Debussy, L’enfant prodigue, cantata en un acto. Vincent d’Indy, Symphonie Italienne. 51 Semana de Música Religiosa de Cuenca. Concierto 14.

Hervé Niquet, fundador hace 25 años de Le Concert Spirituel, grupo especializado en el repertorio del grand motet francés, abordaba en esta ocasiön un repertorio muy distinto en el que viene trabajando desde hace unos años, que es el relacionado con la Villa Medicis, sede de los becados franceses que reciben el prestigioso Prix de Rome. Este programa forma parte de un proyecto de investigación más ambicioso, que incluye el repertorio sinfónico francés de la Belle Époque, focalizado en elCentre de musique romantique française à Venise, fundado por Niquet en 2009. Fruto de la labor de Niquet y sus colaboradores, han sido dos álbumes fonográficos dedicados respectivamente a la música del joven Debussy y a la música inédita de Saint-Saëns.

Con este programa de música francesa de la Belle Époque de influencia wagneriana, coherente con la línea de programación de Pilar Tomás, directora artística de la Semana de Música Religiosa de Cuenca, se presentaba por primera vez en la SMR de Cuenca la Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias. Dos obras compuestas a los 22 años por dos autores que se caracterizaron por su extremado fervor nacionalista francés y su antigermanismo, quienes sin embargo en estas obras tempranas muestran algo muy distinto: la influencia wagneriana en su música juvenil. En la primera parte la cantata en un acto L’enfant prodigue sobre un texto de Édouard Guinard (con la que Achille Debussy ganó el Prix de Rome de 1884) y la Symphonie Italienne, la primera obra orquestal del aristócrata Vincent d’Indy, completada en 1872, tras la derrota francesa de 1870 frente a Alemania, y estrenada en Armenia en 2005.

La reciente recuperación de la Sinfonía italiana de d’Indy nos ha proporcionado una nueva e interesantísima perspectiva sobre el sinfonismo francés y europeo en unos años clave y una información preciosa sobre la evolución de Vincent d’Indy, un autor que un cuarto de siglo más tarde tendría una enorme influencia sobre el Granados sinfónico a través de su segunda sinfonía (con piano solista), la Symphonie sur un chant montagnard français de 1886. Granados también compone su obra sinfónica en medio de la derrota bélica española frente a EEUU en 1898. El interés de la Sinfonía italiana de D’Indy subyace en un carácter de obra crepuscular de un género de sinfonía que ya está obsoleto, en el momento en que se está gestando el nacimiento del nuevo género de la sinfonía como ‘museo de la historia de la música’. En 1875 se estrena la Quinta sinfonía de Dvorák, en 1876 la Primera de Brahms y la Segunda de Borodin, en 1877 la Cuarta de Chaicovsqui, y así se van siguiendo las sinfonías de Brahms, Chaicovsqui y Dvorák con la interpolación en 1886 de la monumentalTercera sinfonía de Sain-Saëns.

Hervé Niquet conoce profundamente la retórica y los códigos estilísticos de la Belle Époque, y logra unos resultados óptimos de una orquesta, la Sinfónica del Principado de Asturias, que no está pasando por sus mejores momentos y a la que le falta equilibrio entre las secciones, empaste e incluso seguridad. Niquet declara “seguir la idea de que sólo hay un tipo de música francesa que continúa a lo largo de los siglos”, misticismo esencialista no menos nacionalista que el de los autores que dirige con tanto acierto. No menos excéntrica es su ‘puesta en escena’ como director, que toma en préstamo mucha gestualidad del mundo del ballet que Niquet conoce profundamente. Sus pantomimas en el podio sorprenden y distraen al público, pero me pareció apreciar que son efectivas con la orquesta y en más de una ocasión confirmé su enorme musicalidad y expresividad. Si bien su pirueta final, que le llevó a terminar la Sinfonía italiana mirando hacia el público, me semejó más una gracia galante que una necesidad musical.

Al contrario que en el caso de la Sinfonía italiana, apenas conocía L’enfant prodigue, si bien deduzco de las palabras del propio Niquet y del aspecto de la partitura que tenía sobre el podio que escuchamos una versión revisada de la cantata, la cual -al margen de lo bombástico del poema y lo esclerosante del género- es obviamente una obra notable que, en manos de un director con los conocimientos expertos y la sensibilidad de Niquet, se convierte en una obra lucida. Los cantantes se emplearon a fondo, cuidando con esmero la prosodia, que es un elemento esencial del género. Niquet les sirvió bien, sin duda es un maestro de la concertación gracias a su larga experiencia con Le concert spirituel y es consciente de que retórica y prosodia son más importantes que la propia belleza vocal.

El público aplaudió encantado, cautivado por la forma de hacer y la Semana de Música Religiosa se apuntó otro éxito, del que sólo cabe lamentar, nuevamente, una asistencia escasa (aunque superior a la de los primeros días del Festival).

Die spinnen, die New Yorker!


Selbst so unterschiedliche Komponisten wie Franz Schubert und Morton Feldmann können etwas gemeinsam haben – das belegt das junge Ensemble The Knights aus New York. Konzept-CDs wie ihre gibt es zwar viele, aber so viel Spaß machen sie selten.

Gretchens Schicksal ist hart. Das unterstreicht Franz Schubert in seinem Lied “Gretchen am Spinnrade” op. 2, das eine Momentaufnahme aus Goethes “Faust” anrührend gestaltet: Es fängt die Situation des unglücklichen Mädchens schnurrend und emsig drehend ein, spielt mit der Vorstellung des Gedanken-Spinnens, die doch nur tiefer in die Vorstellung der Ausweglosigkeit führt. Dazu gibt es eine Orchesterfassung, arrangiert vom russischen Geiger und Komponisten Lljova (eigentlich Lev Zhurbin): In einer kammermusikalischen Intensivierung scheinen Gretchens Emotionen auf, sie fällt in eine Trance der sanften Verzweiflung, das Unheil des Schlusses im Gefängnis deutet sich in Ferne an.

Das junge New Yorker Orchester The Knights meistert dieses im Kern einfache und doch fordernde Stück auf einem Album, das begeistert – vorausgesetzt, man legt nicht allzu viel Wert auf Genregrenzen und Stilschranken. Denn auf der CD “A Second of Silence” unternehmen die Musiker auch einen Besuch im Salon des Komponisten Eric Satie, dessen filigrane, pastellen schimmernde Klänge sie delikat auffächern. “Gymnopédie I” und “II” heißen die beiden nur gut zweiminütigen Werke, die wie Salon-Meditationen klingen und durchscheinend schweben müssen. Die Voraussetzung dazu schufen die Arrangements für Kammerorchester von Claude Debussy. 

Gespenstische Stimmungsbilder

So etwas können The Knights hervorragend. Die ersten Musikerinnen und Musiker des New Yorker Ensembles machten zunächst mit ihrem heutigen Leiter und Dirigenten Eric Jacobsen gemeinsam Kammermusik – eine gute Schule für Klangsinn und Disziplin. Da dieser Kern aus Studenten hochrangiger Musikschulen wie der Juilliard School in New York bestand, sammelten sich bald ähnliche Talente um den Maestro Jacobsen, die genau wie er vor allem Ungewöhnliches und Abenteuerliches unternehmen wollten und dies seit 2007 auch tun.

Klassisches Repertoire spielt die inzwischen auf Orchesterstärke von 39 Mitgliedern angewachsene Truppe ebenso gern wie zeitgenössisches Repertoire sowie Pop und Jazz. Dabei suchen und finden sie stets Querverbindungen. Auf “A Second of Silence” spielen sie neben den Werken von Schubert und Satie auch das viersätzige “Company” vonPhilip Glass und Morton Feldmans gespenstisches Stimmungsbild “Madame Press Died Last Week at Ninety”, alles Studien in variierten Wiederholungen, die eben gerade nicht langweilig werden, sondern durch ihre repetitive Struktur mit wechselnden Akzenten stetig intensiver wirken.

Natürlich gehören die Schubert-Symphonien Nr. 3 und die berühmte Achte (“Unvollendete”) nur mit ein wenig Um-die-Ecke-Denken ins Programm “Wiederholungen”, doch beide beinhalten durchaus Momente des Insistierens. Und wer je die deutsche TV-Version des Fontane-Romans “Der Stechlin” gesehen hat, mit dem Intro der galoppierenden Pferde zu Schuberts achtem Symphonie-Anfang, wird die rhythmische Bewegung dieses Allegro stets mit dem gleichmäßig fließenden Pferde-Ausritt verbinden.

Klanglich gebieten The Knights noch nicht über die Palette eines Traditionsorchesters, aber ihr Sound besitzt doch Individualität und transportiert Spielfreude, so das die knapp 70 Minuten ihrer CD nie langweilig werden. Im Booklet finden sich nicht zu ausufernde Infos zu allen Stücken, was den Reiz der Interpretationen noch erhöht.

Disponible nuevo PODCAST de “Grandes ciclos”: Szymanowski – Período impresionista


Ya está disponible el PODCAST del día 4 de abril y su descarga:

Nos ocupamos de la etapa comprendida entre el estallido de la Primera Guerra Mundial, en 1914, y la Revolución Rusa de 1917. El lenguaje de Szymanowski adquiere entonces un carácter impresionista, con Debussy y Ravel como principales referentes. De esa época escuchamos Nocturno y Tarantella op. 28, Métopes op. 29 y los 12 Estudios para piano op. 33. Completamos el programa con la Sonata para flauta, viola y arpa de Debussy, escrita en 1915, y la orquestación de las Canciones de amor de Hafiz op. 24 de Szymanowski.

4 de abril: Szymanowski – Período impresionista DESCARGA PODCAST

La OFCM recuerda a Joaquín Gutiérrez Heras


La Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México (OFCM), bajo la dirección huésped principal de José Areán, rindió homenaje al compositor Joaquín Gutiérrez Heras (1927-2012), fallecido en días pasados, en un recital que ofrecido en el marco de su Temporada 2012.

En la Sala Silvestre Revueltas del Centro Cultural Ollin Yoliztli, que lució una gran entrada, la agrupación orquestal, bajo la batuta de Areán, ejecutó la pieza “Postludio”, de Gutiérrez Heras, en reconocimiento a quien dejó todo un legado a través de sus composiciones.

Luego del fuerte aplauso del público, la orquesta continuó el programa con “Poema elegiaco”, de Manuel M. Ponce (1882-1948), una obra que tiene un ritmo variado, que también permite mostrar el virtuosismo de los músicos, que llevaron la obra, tal como fue concebida, a propósito del 130 aniversario de natalicio del autor.

Antes del intermedio se ejecutó Suite “Mamá la Oca”, de Maurice Ravel (1875-1937), de la cual se tocó “Pavana” de “La bella durmiente”, “Pulgarcito”, “Laideronette, emperatriz de las pagodas”, Conversación de “La bella y la bestia” y “El jardín de las hadas”, una serie de piezas infantiles que evocan aquellos cuentos clásicos que maravillan a los niños y no tan niños.

Posteriormente, la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México (OFCM) interpretó “España”, de Emmanuel Chabrier, pieza que tiene ritmos muy ricos en tonalidades, que el público aplaudió al término de la ejecución.

Para concluir, la agrupación tocó “Tres nocturnos”, de Claude Debussy (1862-1918), de la cual se desprenden los movimientos “Nubes”, “Fiestas” y “Sirenas”, que también fueron un homenaje a este compositor por el 150 aniversario de su natalicio.

José Areán, originario de la Ciudad de México, es uno de los más destacados directores mexicanos. Ha incursionado en una amplia gama de actividades musicales y culturales: la ópera, la música sinfónica, de cámara, cinematográfica, la promoción cultural y la producción musical forman parte de sus intereses.

Con 33 años de actividades ininterrumpidas, la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México es considerada como una de las agrupaciones más importantes del país. Desde 1978, ha presentado más de tres mil conciertos en las principales salas del país, así como en diversos foros de Estados Unidos, Europa, Sudamérica y el Lejano Oriente.

Disponible nuevo PODCAST de “La música clásica en R5”: “Estampes” de Debussy


Ya está disponible el PODCAST del día 17 de marzo y su descarga:

La novela de Michel Faber “Pétalo carmesí, flor blanca” nos ha llevado hasta “Jardines bajo la lluvia” de las Estampas de Claude Debussy que escuchamos en la grabación del pianista polaco Rafael Blechacz en su último disco.

17 de marzo: “Estampes” de Debussy DESCARGA PODCAST

Disponible nuevo PODCAST de “La música clásica en R5”: Blechacz y Szymanowski


Ya está disponible el PODCAST del día 11 de marzo y su descarga:

El pianista Blechacz ha unido en su último trabajo discográfico al compositor Debussy y al compositor, poeta y novelista polaco Szymanowski. El lenguaje de este último desborda emoción, intuición y nostalgia como la obra de juventud que escuchamos, la sonata en do menor opus 8.

11 de marzo: Blechacz y Szymanowski DESCARGA PODCAST