“Cuando la gente oye un cláxon, yo oigo un Mi”


El joven violonchelista Pablo Ferrández debuta con la Orquesta de RTVE con el clásico pero complicado ‘Concierto en Re’ de Haydn.

“Mi padre no iba a ser chelista pero, cuando era joven, escuchó un disco de Pau Casals y le encantó. Entonces, a los 18 años, que es tardísimo para un músico, decidió tocar el chelo. Tanto le impactó que, cuando nací yo, me pusieron Pablo por Casals”, explica Pablo Ferrández sobre su padre, violonchelista de la Orquesta Nacional de España y del que heredó la pasión por el hermano mediano de la cuerda. A sus 22 años ya sabe lo que es subirse a las tablas del Gran Teatro del Liceo y del Auditorio Nacional, pero este viernes escribe una nueva página de su carrera: toca con la Orquesta de Radio Televisión Española el ‘Concierto en Re’ de Joseph Haydn. Completan el programa la ‘Sinfonía nº5’ de Beethoven y ‘Teponaztli’ de Cruz-Guevara.

El ‘Concierto en Re’ tiene esa doble percepción que separa al oyente del intérprete. Para el público, una pieza del padre del clasicismo vienés que resulta muy agradable al oído y con estructuras bien delimitadas. Para el solista, un puzle de digitaciones, matices y posiciones que conlleva un arduo estudio previo para domar la partitura. “Técnicamente es un infierno. Es uno de los conciertos más difíciles de chelo. Cuando me dijeron que tenía que tocar el ‘Concierto en Re’ me asusté un poco, pero me lo tomé como un reto”, explica Ferrández.

Curtido en la Escuela Superior de Música Reina Sofía de Madrid, el joven violonchelista estudia ahora en la Academia Krönberg, una “escuela exclusiva donde solo hay 14 alumnos”. “De la Reina Sofía solo tengo las mejores palabras: me lo ha dado todo. Estuve 7 años allí, pero necesitaba ir a esta escuela para desarrollar mi carrera como solista”, explica. Aún así, vive entre Frankfurt y Madrid, y sigue colaborando con el grupo de cámara que formó con sus compañeros en la escuela madrileña.

Pero a este instrumentista la música le viene desde la cuna. Su madre, profesora de música, inventó cuando él nació un método de enseñanza musical llamado El mago diapasón. Con este método, la madre de Ferrández logró que su hijo desarrollara oído absoluto en tan solo un año. “Es una técnica que requiere mucho trabajo durante todos los días, pero da resultado. De pequeño cuando sonaba el cláxon de un coche, yo escuchaba Mi. Mi madre lo imparte en centros infantiles y clases particulares y ya tiene muchos alumnos que tienen oído absoluto y sus padres no tienen nada que ver con la música. Puede que haya gente que nazca con ello, pero también se puede enseñar”, comenta el violonchelista.

Este instrumentista forma parte de una generación de buena cuerda española que elimina el prejuicio de que los violinistas, violistas, chelistas y contrabajistas españoles no tienen nivel. “Los instrumentistas españoles de cuerda fuera de España estamos supervalorados. En España seguimos con la tendencia de no valorar como se merece lo español, pero se está superando ese prejuicio. La educación musical en España es cada vez mejor”, explica.

Recién llegado del Festival de violonchelo de Los Ángeles, Ferrández ya tiene en la cabeza su agenda de conciertos hasta dentro de un año. Un momento especial será cuando toque como solista el próximo febrero en el Auditorio Nacional y debute con la Orquesta Nacional de España. Él estará junto al podio del director mientras su padre lo observa desde detrás del atril. “Va a ser un momento muy emocionante”, sentencia Ferrández.

Pablo Ferrández con la Orquesta de RTVE. Viernes a las 20.00 en el Teatro Monumental (Antón Martín). Entradas: de 10 a 22 euros.

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Joseph Haydn destacó por sus aportes al clasicismo musical


Se le conoce como el padre de la sinfonía.

Considerado por la crítica como el padre de la sinfonía, el cuarteto de cuerdas y el definitivo establecimiento de formas como la sonata, el compositor austriaco Franz Joseph Haydn es recordado en el 280 aniversario de su nacimiento.

De acuerdo con sus biógrafos, Haydn nació el 31 de marzo de 1732, en Rohrau, Austria, en el seno de una familia humilde y recibió sus primeras lecciones de su padre, quién después de la jornada laboral, le cantaba acompañándose de un arpa que aprendió a tocar de forma autodidacta.

Dotado de un gran talento y una hermosa voz, en 1738 Haydn fue enviado a Hainburg a estudiar y dos años más tarde se trasladó a Viena, donde ingresó al coro de la Catedral de San Esteban para perfeccionar sus conocimientos musicales.

Allí permaneció hasta que su voz cambió y tras un breve período como asistente del compositor Nicola Porpora, pasó a servir como maestro de capilla en la residencia del Conde Morzin, para quien compuso sus primeras sinfonías y divertimentos.

Joseph no recibió ninguna enseñanza seria en teoría musical y composición mientras fue corista, lo cual sentía como una desventaja. Para compensarla, trabajó ejercicios contrapuntísticos sobre el texto “Gradus ad Parnassum”, de Johann Joseph Fux y estudió detenidamente la obra de Carl Philipp Emanuel Bach, a quien reconoció como una importante influencia en su carrera.

Haydn compuso sus primeros cuartetos de cuerda y su primera ópera “Der krumme Teufel” para el actor cómico Joseph Felix Kurz “Bernardon”, la cual se estrenó con éxito en 1753.

Se casó con Maria Ann Aloysia Apollonia Keller en 1760, con la cual no tuvo hijos. Estando casado, se relacionó con otras mujeres, incluyendo a la cantante Luigia Polzelli con la que se dice, tuvo uno o varios hijos.

Según la biografía que publica el portal Biografías y vidas, en 1761 los príncipes de Esterházy, primero Paul y luego su hermano Nikolaus, lo tomaron a su servicio. Así, Haydn tuvo a su disposición a una de las mejores orquestas de Europa, para la cual escribió la mayor parte de sus obras orquestales, operísticas y religiosas.

Sus funciones eran componer música para cada ocasión, dirigir la orquesta, interpretar la música de cámara con miembros de la orquesta y también de la familia, así como organizar el montaje de óperas.

En 1790, a la muerte del príncipe Nikolaus se disolvió la orquesta y Haydn trasladó su residencia a Viena. Ese año, con ayuda del empresario Johann Peter Salomon, el músico realizó su primer viaje a Londres, al que siguió un segundo en 1794. En la capital Británica dio a conocer doce sinfonías y tuvo la oportunidad de escuchar los oratorios de Haendel.

Los últimos años se su vida los pasó en Viena gozando del respeto y el reconocimiento de todo el mundo musical. Se dedicó a la composición de obras sacras para coro y orquesta. Escribió “La creación” y “Las estaciones”, así como seis misas para la familia Esterház, entre las que destacan “Misa Nelson” y “Misa María Teresa”. También compuso música instrumental como el “Concierto para trompeta y orquesta” y los cuartetos de cuerda “Quintos”, “Emperador” y “Amanecer”.

Para 1806 el compositor austriaco mandó imprimir tarjetas para declinar las invitaciones que recibía, las cuales contenían el texto: “Hin ist alle meine Kraft, alt und schwach bin ich», (Se ha ido toda mi fuerza, soy viejo y estoy cansado)”.

Triste y con la salud mermada, Joseph encontró consuelo sentándose al piano para interpretar la melodía “Gott erhalte Franz den Kaiser”, que compuso en 1797 y que posteriormente fuera usada como los himnos nacionales de Austria y Alemania.

A lo largo de su andanza, conoció a Wolfgang Amadeus Mozart en 1784, con quien, presuntamente interpretó un cuarteto de cuerdas. Así mismo, dio clases de contrapunto a Ludwig van Beethoven en Viena, quien se mostró insatisfecho con la labor como docente de Haydn, creando una relación ríspida entre ambos.

Franz Joseph Haydn falleció en Viena el 31 de mayo de 1809 a la edad de 77 años y fue sepultado modestamente en el cementerio Hundsturm de la ciudad.

Dentro del campo de la instrumentación sus números hallazgos contribuyeron decisivamente a ampliar las posibilidades técnicas de la orquesta sinfónica moderna.

Entre sus sinfonías más importantes destacan “Sinfonías de París”, “Las siete últimas palabras de Cristo en la cruz”, “Sinfonías de Londres (Sinfonía Sorpresa, Militar y Redoble de timbal)”, “Cuarteto Reiter” y el “Rondo gitano para trío con piano”, entre otras.

Beethoven inspira algo más que composiciones


“El único símbolo de superioridad que conozco es la bondad”, es una frase que se atribuye al compositor alemán Ludwig van Beethoven, en quien curiosamente se ha inspirado una interesante obra pía, como lo es la instalación de “La guía”, una casa para gestantes con dificultades, que fue anunciada por la Congregación Madres de los Desamparados.

La información, publicada en un diario electrónico de Gijón, señala que “Beethoven fue hijo de un alcohólico y sufrió malos tratos en su infancia, pero pese a ello salió adelante y llegó a ser genio”, y con esa idea es que María Ángeles Villar, la superiora general de la citada congregación, presentó ayer el edificio que se dedicará a ayudar a esta población.

La nota, firmada por J. Morán, señala que la nueva casa en Gijón, dispone de 14 plazas, para las cuales ya cuentan con cuatro solicitudes y múltiples ofertas de colaboración de médicos, psicólogos, abogados y asociaciones de atención a gestantes.

Dicha congregación cuenta con 345 integrantes y 46 casas en varios puntos del mundo, entre ellas en España, Italia, Nueva York, Puerto Rico, México, Guatemala, Colombia y Argentina, por mencionar algunas, cita la nota.

Pero lo de Beethoven, a quien se recuerda este lunes en el 185 aniversario de su muerte, no fue sólo bondad, sino genio, ése que solía decir: “… se compone del dos por ciento de talento y del 98 por ciento restante de perseverante aplicación”.

Beethoven nació en Bonn, Alemania, el 16 de diciembre de 1770, en el seno de una familia de tradiciones artísticas. Su padre fue un tenor que se dedicó a la bebida pero que advirtió desde muy temprano las cualidades de su vástago.

De acuerdo con sus biógrafos, citados por un portal argentino dedicado a difundir biografías de grandes compositores de música clásica, la infancia de Beethoven fue algo triste, enfermiza y desordenada, no obstante a los ocho años dio su primer concierto en Colonia, y a los 12 años ya era un gran intérprete de piano, órgano y viola.

Cuentan que a esa edad logró viajar a Viena e incluso tocar para Mozart, pero fue hasta la muerte de su padre en 1792, que se instaló en la capital austriaca y conoció a sus verdaderos maestros, entre ellos Joseph Haydn, Antonio Salieri y Johann Albrechtsberger.

Su fama empezó a crecer pero 1796 comenzó a sentir los primeros trastornos de sordera, que sería completa a partir de 1819.

Sobre su vida personal, se sabe que Julieta Guicciardi fue su primer amor contrariado, que jamás se casó pero que siempre hubo alguna mujer en su vida.

Gracias a sus composiciones y a su fama, su situación se volvió estable, desde el punto de vista económico, mientras la crítica lo llegó a considerar el genio llamado a ser el sucesor de Mozart.

Respecto a su obra, señala el texto, la crítica divide su producción musical en tres etapas: la primera de ellas dominada más por la influencia de Haydn que de Mozart, en la que hay composiciones como la “Sonata poética”, algunos de los tiempos lentos de sus primeros cuartetos y “Adelaida”.

La segunda, de plena madurez artística, en la que enmarcan de la tercera a la Novena sinfonía, y una tercera, representada por su “Misa solemne” y “Bagatelas”.

En 1824 Beethoven estrenó con “bombo y platillo” su Novena sinfonía en la que sería su última aparición en público, pues enfermó gravemente y tres años más tarde, el 26 de marzo de 1827, murió en Viena, dejando para la posteridad su música que trascendió generaciones y fronteras.

Así lo demuestra la gran cantidad de películas que emplean de fondo música de Beethoven, y lo profundo que han calado partituras como la de la “Novena Sinfonía” y “Para Elisa”, u óperas como “Fidelio”, que se siguen presentando en foros de todo el mundo.

Disponible nuevo PODCAST de “La música clásica en R5”: Haydn y el violín


Ya está disponible el PODCAST del día 4 de marzo y su descarga:

4 de marzo: Haydn y el violín: DESCARGA PODCAST

Disponible nuevo PODCAST de “Grandes ciclos”: Dussek: Dussek y el piano


Ya está disponible el PODCAST del día 2 de marzo y su descarga:

Escuchamos como obras principales del programa cuatro partituras en las que interviene el piano. Comenzamos con la Sonatina para violín y piano op. 19 nº 4, continuamos con el peculiar tombeau de Dussek a María Antonieta titulado Los sufrimientos de la Reina de Francia op. 23, le siguió el Concierto para piano y orquesta op. 27 y la Sonata para piano op. 39 nº 1. Concluímos con una obra que Joseph Haydn escribió en 1792, momento en el que ambos compositores se encontraron en Londres: la Sinfonía concertante nº 105.

2 de marzo: Dussek: Dussek y el piano DESCARGA PODCAST

Chile rendirá homenaje a Gioachino Rossini por el 220º aniversario de su nacimiento


Gioachino Rossini
Gioachino Rossini

Para celebrar el 220 aniversario del nacimiento del compositor Gioachino Rossini, la Asociación de Amigos de la Opera de Santiago, en Chile, llevará a cabo del 28 de febrero al 2 de marzo la Semana Rossiniana.

En la primera jornada, este martes, se realizó la conferencia ‘Rossini entre dos mundos: Barroco y Romanticismo’, a cargo del especialista en música clásica y crítico Fernando Praga.

Al dar a conocer el programa, la asociación recordó que Rossini nació el 29 de febrero de 1792 y que durante su vida solía comentar de manera jocosa que celebraba su aniversario cada cuatro años’.

Giovacchino Antonio Rossini, su nombre completo, es uno de los compositores italianos más importantes por su aportación a la ópera, en la estética del “bel canto”, género que resalta la belleza de la melodía vocal, sin dejar de lado lo musical.

Rossini, quien ocupa un lugar importante en el repertorio lírico italiano por sus óperas bufas conocidas en todo el mundo, nació en Pésaro, Italia.

Desde su infancia estuvo ligado con la música y el universo operístico, ya que su padre era trompetista de la provincia, donde también colaboraba con las orquestas de los teatros.

Estudió en el Liceo Musical de Bolonia desde 1806, donde estuvo en contacto con la obra de Wolfgang Amadeus Mozart y Joseph Haydn, grandes compositores clásicos quienes inspiraron su obra.

En los teatros trabajó como clavecinista en 1810, tiempo en el que fue invitado para componer una breve ópera, con la que tuvo éxito y así empezó a componer antes de los 25 años de edad.

Su ingenio se manifestó a partir de 1813, año en el que se estrenó su obra “Il signor Bruschino”. Después continuó su carrera de éxitos dotado de una gran facilidad para la composición; incluso llegó a estrenar hasta cuatro óperas en el mismo año.

Sus óperas fueron compuestas en todos los géneros: serio, semiserio y bufo, lo que influenció a compositores posteriores y contemporáneos.

“El barbero de Sevilla” es una de las obras más importante de este compositor, la cual se estrenó por primera vez en el Teatro Argentina, de Roma, en 1816. Esta ópera está basada en la trilogía literaria del barón francés Pierre-Augustin de Beaumarchais. La segunda parte se titula “Las bodas de Fígaro”, que fue musicalizada por Mozart.

En París dio a conocer su última partitura para escena, titulada “Guglielmo Tell”, en 1829, con lo que a sus apenas 37 años abandonó por completo la composición por razones desconocidas.

Algunas de sus obras más destacadas son “Demetrio e Polibio’, ‘Ciro in Babilonia”, “La cambiale di matrimonio’, ‘L’inganno felice” e “Il barbiere di Siviglia”.

Rossini murió en París el 13 de noviembre de 1868, fue enterrado en el cementerio de “Pére-Lachaise”, pero sus restos fueron trasladados más tarde a la provincia italiana de Florencia y colocados en la “Basílica de la Santa Croce”.