Fallece Henri Dutilleux


El compositor francés Henri Dutilleux (1916-2013) falleció antes de ayer 22 de mayo en París, según anunció su familia.

Nacido en una familia con intereses artísticos, inició sus estudios en su pueblo natal, Douai, y en 1933 ingresó en el Conservatorio de París donde fue alumno de Jean y Noël Gallon (armonía y contrapunto), Henri-Paul Busser (composición), Philippe Gaubert (dirección de orquesta) y Maurice Emmanuel (historia de la música). Obtuvo un primer premio en el curso de armonía y también en el de contrapunto y fuga. En 1936 consiguió un segundo premio del Premio de Roma con su cantata Gisèle, y consiguió el Gran Premio de Roma de composición en 1938 con la cantata L’annau du Roi (El anillo del Rey), en su tercera tentativa. Sin embargo no pudo disfrutar apenas de la beca debido al estallido de la 2ª Guerra Mundial. Pasó la guerra en París y estrenó sus primeras obras. En los años siguientes a la guerra se fue asentando su fama aunque nunca fue un compositor muy prolífico y su catálogo abarca poco más de treinta piezas, la última de ellas estrenada en 2009. En 2005 recibió el Premio von Siemens, uno de los principales galardones para un compositor.

Su estilo musical fue sumamente personal, ya que Dutilleux renunció tanto a la vanguardia de la posguerra como a seguir la tradición francesa de Debussy y Ravel, creando una música sumamente personal. Quizá por ello, la fama le llegó tardíamente.

 

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Reconoce a Debussy la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México


La agrupación ofrecerá un total de 10 programas en el segmento de la Temporada 2012.

Un homenaje al compositor francés Claude Debussy, la presencia de tres notables pianistas invitados y un programa dedicado a los niños, figuran entre las actividades que realizará la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México (OFCM) de abril a junio en la Sala Silvestre Revueltas del Centro Cultural Ollin Yoliztli (CCOY), de dicha ciudad.

José Areán, director huésped principal de la OFCM, dijo que a partir del próximo 21 de abril y hasta el 24 de junio, la agrupación a su cargo ofrecerá a su público un total de 10 programas como parte de este segmento de la Temporada 2012.

Refirió que siete de los conciertos estarán a su cargo, mientras que los restantes estarán bajo la batuta del inglés Alexander Joel, del ruso Georg Mark y del israelita Amos Talmon.

Destaca en esta temporada la presencia de tres notables pianistas invitados: Juan José Chuquisengo, Conrad Tao y Jorge Federico Osorio, quienes interpretarán sendos conciertos de Ludwig van Beethoven, Robert Schumann y Wolfgang Amadeus Mozart.

Indicó que en una sesión especialmente relevante, la agrupación abrirá sus espacios al trabajo de tres jóvenes solistas: las pianistas Astrid Morales y Andrei Licaret, así como al violinista Alfredo Reyes Logounova, quienes ejecutarán conciertos de Manuel M. Ponce, Ludwig van Beethoven y Sergei Prokofiev.

El segundo programa de la temporada y en el que figuran obras de Pablo Sarasate y Franciss Poulenc, estará dedicado a los niños en su día, con la participación de la joven violinista Marina Silva y el actor Fernando Bonilla, quien narrará “La historia de Babar el elefante”.

De igual manera, se dio a conocer que la OFCM participará una vez más en el fmx-Festival de México, acompañando al grupo Antony and the Johnsons, y ofrecerá tres conciertos populares en espacios abiertos de la capital.

El 12 de mayo debutarán en el Faro de Oriente; el día 13 del mismo mes en el Monumento a la Revolución y concluirán su participación el día 20 en el Zócalo de la Delegación de Iztapalapa.

De acuerdo con Areán, en esta ocasión la OFCM ha incluido en esta programación, como parte medular de sus conciertos, importantes sinfonías de Franck Bruckner, Beethoven y Georges Bizet, así como notables partituras orquestales de Debussy, Henri Dutilleux, Richard Wagner Johann Strauss, Felix Mendelssohn, Maurice Ravel y Bedrich Smetana, así como la formidable transcripción de Schönberg al Cuarteto Op. 25 de Johannes Brahms.

Para José Areán, la apuesta de la OFCM en esta temporada de conciertos radica en establecer un diálogo entre las obras musicales de los programas y el público. “Sigue siendo nuestro reto en particular, el crear pertinencia cultural, desde el punto de vista de lo que hacemos, es decir, curaduría de lo que hacemos alrededor”, dijo.

“De lo que se trata entonces, es hacer conciertos y tratar de conformar un discurso inteligente y que tenga un grado de diálogo con las cosas que hacemos alrededor de la orquesta, porque al final, se trata de reflejar una ciudad”, concluyó.

Musiques des temps mécaniques


Avec ce nouveau disque consacré aux musiques de la première moitié du XXe siècle, le jeune chef d’orchestre autrichien Sascha Goetzel inscrit aux sommets son orchestre stambouliote. Créé en 1999 avec les fonds de la holding turque Borusan, l’orchestre s’est rapidement imposé comme la référence en Turquie. Sous contrat avec le label anglais Onyx, la formation, avait déjà séduit par un premier album centré sur l’imaginaire oriental des compositeurs Respighi, Hindemith et Schmitt, le chef et ses musiciens montent encore d’un cran avec cet album.

Le programme confronte des tubes de la musique du XXe siècle : la suite du Mandarin Merveilleux de Bartók, la Suite Scythe de Prokofiev et la Valse de Ravel aux raretés que sont la suite du ballet Oglala de Schulhoff  et de The Perfect Fool de Holst. Créé en 1925, à Dessau,  Oglala de Schulhoff synthétise tous les aspects du parcours de ce musicien au destin tragique. Le Jazz, les expérimentations radicales de Schoenberg et la radicalité d’un Stravinsky fusionnent dans une transe orchestrale brute et acérée. L’orchestration est un voyage au pays des sons et témoigne d’une innovation basée sur une solide connaissance des pupitres : les vents ou les percussions ponctuent et scandent le discours de ce ballet à la fois mystérieux dans la beauté éruptive de ses climax  et ensorcelant dans ses passages plus songeurs. Extraites de l’opéra The Perfect Fool de Holst, les trois danses montrent encore le tact orchestral du compositeur des Planètes.

Tout au long de ce programme, Sascha Goetzel fait le parti-pris de la radicalité et du modernisme. Il taille la masse orchestrale à la machine industrielle, créant un son mat et impactant, qui fait jaillir des arrêtes saillantes et des couleurs rougeoyantes  sorties des laminoirs instrumentaux. Mais viennois de culture, il sait aussi ménager des plages plus rêveuses et capiteuses comme dans une Valse de Ravel menée de main de maître par son sens du déhanchement et du tragique.  Quant à l’orchestre d’Istanbul, il est un modèle autant dans ses tuttis et dans ses dynamiques que dans ses individualités.

Un disque techniquement, musicalement et éditorialement exemplaire.

Disponible nuevo PODCAST de “Grandes ciclos”: De mitos y Máscaras


Ya está disponible el PODCAST del día 5 de abril y su descarga:

Comenzamos con la versión orquestal que Grzegorz Fitelberg realizó del Nocturno y tarantella op. 28 original para violín y piano. Continuamos con Mitos op. 30 para violín y piano, las 6 Canciones de la princesa de los cuentos de hadas op. 31 y Máscaras para piano op. 34. Concluímos el espacio con un fragmento de Sheherazade de Ravel, uno de los compositores que influyeron de manera notable en Szymanowski.

5 de abril: Szymanowski – De Mitos y Máscaras DESCARGA PODCAST

Disponible nuevo PODCAST de “Grandes ciclos”: Szymanowski – Período impresionista


Ya está disponible el PODCAST del día 4 de abril y su descarga:

Nos ocupamos de la etapa comprendida entre el estallido de la Primera Guerra Mundial, en 1914, y la Revolución Rusa de 1917. El lenguaje de Szymanowski adquiere entonces un carácter impresionista, con Debussy y Ravel como principales referentes. De esa época escuchamos Nocturno y Tarantella op. 28, Métopes op. 29 y los 12 Estudios para piano op. 33. Completamos el programa con la Sonata para flauta, viola y arpa de Debussy, escrita en 1915, y la orquestación de las Canciones de amor de Hafiz op. 24 de Szymanowski.

4 de abril: Szymanowski – Período impresionista DESCARGA PODCAST

El pianista Jeremy Denk graba Ligeti y Beethoven


El pianista norteamericano Jeremy Denk, asimismo un notable escritor, ha realizado su primera grabación para Nonesuch Records, un disco que saldrá a la venta el 15 de mayo. Para su debut en Nonesuch, Denk ha elegido los Estudios de Ligeti, Libro I y II, y la Sonata nº 32 de Beethoven. En el folleto del disco, Denk justifica su elección porque “La conexión musical más significativa para mí es entre los amplios lienzos intemporales de Beethoven y los pequeños fragmentos, como picotazos, de infinito de Ligeti. Casi todos los Estudios visitan el infinito: Ligeti lo usa casi como una especie de cadencia, un punto de referencia [… En Ligeti] el infinito está siempre rondando alrededor, recordándonos que no es algo imposible, que existe. Pienso en el modo en que -entre otras cosas- Beethoven se deja ir al final de la Arietta, el modo en que indica un final sin final implica un espacio infinito de silencio que subyace bajo la obra.”

Con anterioridad, Denk grabó French Impressions, un álbum con música de Saint-Saëns, Ravel y Franck, con el violinista y colaborador habitual Joshua Bell para Sony Classical a comienzos de 2012. En 2011 grabó una selección de Partitas de Bach para Azica Records, y un disco con música de Ives para Think Denk Media en 2010, que fue bien acogido por la crítica.

Dos conciertos gratuitos en Chicago, cortesía de Alondra de la Parra


De la Parra se presentará en la escuela Benito Juárez Community Academy y en el The Orchesta Hall.

La directora de orquesta, la mexicana Alondra De la Parra, realizará dos conciertos gratuitos en Chicago, los días 16 y 17 de abril, incluyendo en su programa la pieza musical “La Noche de Los Mayas”, del compositor Silvestre Revueltas.

En el primer día, De la Parra se presentará en la escuela secundaria Benito Juárez Community Academy, del vecindario mexicano Pilsen, mientras que su segunda presentación será en The Orchesta Hall, ubicado en la zona turística de Chicago.

El programa incluye “La damnation de Faust”, de Rákoczi; “March”, de Hector Berlioz; “Rapsodie Espagnole” y “Sheherazade”, de Maurice Ravel, para concluir con “La Noche de Los Mayas”, del mexicano Silvestre Revueltas. De la Parra estará acompañada por la soprano Megan Williams.

Alondra de la Parra ha obtenido amplio reconocimiento por sus vibrantes interpretaciones, y se distingue por ser la primera mujer mexicana en dirigir una orquesta sinfónica en Nueva York.

Como directora huésped ha dirigido las orquestas sinfónicas de Houston, Phoenix, Columbus, San Antonio, y participado en los festivales de verano de New Hampshire y Colorado.

Además, la Orquesta Filarmónica de las Américas en el Valle de Napa en el Festival del Sol, y en el Vermont’s Music Festival de las Americas en Stowe.

Entre sus más relevantes logros destacan el concierto de gala de la Washington National Opera al lado del tenor español Plácido Domingo; los conciertos con la Orquesta Nacional de Rusia en el Festival de las Artes; con la Orquesta de la Juventud Venezolana Simón Bolívar; y la Orquesta de Singapore Sun Festival.

En 2004, a sus 23 años, Alondra de la Parra fundó la Orquesta Filarmónica de las Américas (OFA), con sede en Nueva York, con jóvenes músicos profesionales para promover el trabajo de solistas y compositores del continente americano.

Desde entonces, la OFA participa en giras internacionales, ha grabado varios discos y cuenta con un programa de Arte y Educación, así como el Concurso de Jóvenes Compositores.

Diminuendo… a niente


Madrid, 23/03/2012. Teatro Monumental. Miguel Borrego, violín. Orquesta Sinfónica de RTVE. Kees Bakels, director. Franz Joseph Haydn, Sinfonía nº 95 en do menor. Jesús Torres, Concierto para violín y orquesta [estreno absoluto patrocinado por la Fundación BBVA]. Alexander Glazunov, Sinfonía nº 5 en si bemol mayor, op. 55. Concierto de abono de la temporada 2011-2012 de la Orquesta y Coro de RTVE.

La programación de las temporadas de abono de la Orquesta y Coro de RTVE tiene la buena costumbre de cumplir dos de los objetivos que se esperan de todo conjunto sinfónico-coral de una radiotelevisión pública: interpretar obras poco usuales que aumenten el patrimonio sonoro de su archivo y estrenar -sea como comitente o como anfitrión de otros mecenas- obras nuevas, dando preferencia a los compositores españoles. Un espléndido ejemplo de ello, por lo bien diseñado y equilibrado, fue el programa de la pasada semana [quienes en su momento lo busquen en el archivo web de RTVE lo localizarán como Concierto de abono B-18] encomendado al director invitado Kees Bakels (Ámsterdam, 1945), un maestro de larga carrera internacional que en la pasada década revalidó su bien ganado prestigio como primer director de la Orquesta de Malasia.

Bakels pertenece a la vieja escuela de directores violinistas y así se hizo notar en su preciosamente fraseada Sinfonía en do menor de Haydn, con la atención siempre puesta en la articulación, el timbre y la discursividad, más que en el fraseo e incluso en la construcción formal. Al terminar su interpretación de Haydn me pareció apreciar cierta sorpresa entre el público -por lo menos el de mi zona-, el cual aplaudió satisfecho por la evidente elegancia y musicalidad, pero sin auténtica emoción, que por otra parte rara vez se consigue en la actualidad con la música de Haydn. Posteriormente tuve ocasión de comentar con algunos asistentes sus sensaciones y me dijeron que les había parecido ‘poco-clásico’. Efectivamente, no lo es, ni creo que deba serlo. Desde mi punto de vista la Sinfonía en do menor de Haydn es una obra romántica y la perspectiva interpretativa de Bakels es acertada y, desde luego, la disfruté mucho, tanto intelectual como emocionalmente.

La elección de la espléndida Sinfonía nº 5 en si bemol mayor, op. 55 de Glazunov se debe a Kees Bakels, un profundo conocedor del repertorio sinfónico de Glazunov, que ha grabado con la Orquesta Filarmónica de Malasia para el sello BIS, junto con el de Rimski-Korsakov y Sibelius. Este conocimiento le proporciona la perspectiva histórica correcta de Glazunov como un compositor renovador y un profesor de criterios extraordinariamente abiertos, lo que viene avalado por la veneración que le profesaban sus alumnos, muy en especial Dimitri Shostacovich. Es esta misma postura progresista la que llevó al nazismo a incluir a Glazunov entre los músicos degenerados junto a Maurice Ravel y Erik Satie, en concreto con la etiqueta de “músicos honorarios judíos”.

Bakels admira tanto esta obra, estrenada en 1896, que tras ofrecer la partitura al público para que recibiera los aplausos, la besó siguiendo la tradición rusa. Su interpretación mostró un grado semejante de enamoramiento, que alcanzó grados de arrobo adolescente en el Moderato del Scherzo y absoluto fuego pasional en el Allegro Maestoso. El maestro contagió su entusiasmo a la orquesta, la cual olvidó totalmente el trance de desorientación por el que pasa, y sonó rotunda, espléndida, coherente y -por momentos- incluso feliz. La lección magistral de composición que representa este “poema arquitectónico” (en palabras del propio Glazunov) estuvo servida por la ORTVE al límite de sus posibilidades, que no son escasas. Su público, que es un modelo de fidelidad y cariño, se lo agradeció con intensidad madrileña y diez minutos después del concierto todavía quedaban corrillos de aficionados delante del Teatro Monumental comentando lo bonito que había sido el concierto.

En uno de esos corrillos encontré a Jesús Torres, cansado por la tensión y modestamente agobiado por las sinceras felicitaciones de los aficionados que salían del concierto. Lo primero que me comentó fue su satisfacción por haber tenido la suerte de ser el “telonero” de Haydn y Glazunov, puesto que él -a diferencia de muchos de sus colegas- prefiere ser programado en conciertos de repertorio y no en los específicamente dedicados a la música actual, por más que en estos el público suela ser más afín. Como persona exquisitamente bien educada, Torres ni me comentó nada sobre su Concierto, ni me pidió mi opinión sobre el mismo, e incluso evitó intervenir en los inevitables comentarios que sobre su obra se iban produciendo según se acercaban diversos profesionales y aficionados. Entre esos comentarios me llamó poderosamente la atención la divergencia radical entre quienes defendían que el Concierto para violín y orquesta de Torres es una obra esperanzadora y quienes por el contrario la ven como una obra profundamente fatalista. Ambas perspectivas basan sus argumentos en la coda, una hermosísima sección a dobles cuerdas sin vibrato en la que el sonido se pierde en el silencio con la indicación “diminuendo … a niente”. En aquellos momentos, mi memoria de musicólogo me recordó los muy habituales comentarios sobre los supuestos estados de ánimo de Mozart deducidos a partir de su última sinfonía, la Júpiter. Y agradecí especialmente a Jesús Torres su discreción.

Me desplacé a Madrid ex profeso para asistir al estreno del Concierto para violín y orquesta porque tenía la intuición de que se trataría de una obra relevante y hermosa. La realidad superó mis expectativas con creces: es la obra de Jesús Torres que más me ha impactado y cuando estoy escribiendo esta reseña, dos días después de la audición, temo no haberme distanciado aún de la experiencia al tiempo que lamento no haber tenido acceso a la partitura (tuve que regresar a casa pocas horas después del concierto). La plena contemporaneidad del Concierto no puede ser una sorpresa para nadie que conozca el estilo de Torres, un artista del siglo XXI con una permeabilidad ejemplar a la sensibilidad estética de nuestro tiempo. Sin embargo, me sorprendió gratamente escuchar en un compositor español de su edad la asunción personal y libérrima de estilemas que habitualmente se asocian a la música báltica, inglesa y, en menor medida, a la de la Costa Este norteamericana. Vistas las cosas desde mis perspectivas culturalistas, relaciono en mayor grado estos estilemas con la espiritualidad -por favor, no confundir con la religiosidad-, que es una cuestión íntima a la que nuestros músicos parecen ser reticentes, que con el origen geográfico de los artistas. El Concierto para violín de Torres ha sido un éxito como obra telonera de Haydn y Glazunov: en primer lugar porque tanto estructural como retóricamente es dignísima compañera de las dos sinfonías; en segundo lugar porque su belleza intrínseca y su discurso son oportunos para su lugar y tiempo, como lo fueron Haydn y Glazunov para el suyo; y en tercer lugar porque -al igual que Haydn y Glazunov- Torres disfrutó de unos intérpretes idóneos y de un público que deseaba y necesitaba esa música.

Kees Bakels entendió, disfrutó y dirigió el Concierto para violín con entusiasmo y generosidad. La Orquesta de RTVE lo afrontó de igual modo, con el aliciente del orgullo de contar como solista con uno de los suyos. Y Miguel Borrego está fascinado con el Concierto, no es capaz de disimularlo ni tiene el menor interés en hacerlo. Su capacidad técnica, su profundo conocimiento del repertorio reciente, su sensibilidad y su cultura musicales son bien conocidas gracias a su incansable actividad como músico de cámara con el Trío Arbós y como solista. El hecho de estrenar un Concierto para violín escrito para él por un compositor a quien admira y que a su vez lo admira, significaba un estímulo muy especial y una ilusión que excedía incluso lo musical y lo profesional. Todo esto se hizo patente sobre el escenario del Teatro Monumental de Madrid, y lo percibí palpablemente al sentir la enorme tensión que se había creado en la sala cuando el sonido del violín de Borrego se perdía “hacia la nada” mientras su arco permanecía inmóvil en el aire.

Disponible nuevo PODCAST de “Grandes ciclos”: Couperin y Bach


Ya está disponible el PODCAST del día 19 de marzo y su descarga:

Escuchamos en este programa la Suite en Fa mayor de Louis Couperin con Leonhardt interpretando un clave Skowroneck según el modelo francés de finales del s. XVII. Después llegó Bach, con el Concierto para flauta, violín, clave, cuerda y continuo en la menor BWV 1044, con el Leonhardt Consort; la impresionante Cantata BWV 106 “Actus tragicus” y el Concierto para dos claves, cuerda y continuo en Do Mayor BWV 1061, acompañado por Anneke Uittenbosch al clave.

19 de marzo: Couperin y Bach DESCARGA PODCAST

La OFCM recuerda a Joaquín Gutiérrez Heras


La Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México (OFCM), bajo la dirección huésped principal de José Areán, rindió homenaje al compositor Joaquín Gutiérrez Heras (1927-2012), fallecido en días pasados, en un recital que ofrecido en el marco de su Temporada 2012.

En la Sala Silvestre Revueltas del Centro Cultural Ollin Yoliztli, que lució una gran entrada, la agrupación orquestal, bajo la batuta de Areán, ejecutó la pieza “Postludio”, de Gutiérrez Heras, en reconocimiento a quien dejó todo un legado a través de sus composiciones.

Luego del fuerte aplauso del público, la orquesta continuó el programa con “Poema elegiaco”, de Manuel M. Ponce (1882-1948), una obra que tiene un ritmo variado, que también permite mostrar el virtuosismo de los músicos, que llevaron la obra, tal como fue concebida, a propósito del 130 aniversario de natalicio del autor.

Antes del intermedio se ejecutó Suite “Mamá la Oca”, de Maurice Ravel (1875-1937), de la cual se tocó “Pavana” de “La bella durmiente”, “Pulgarcito”, “Laideronette, emperatriz de las pagodas”, Conversación de “La bella y la bestia” y “El jardín de las hadas”, una serie de piezas infantiles que evocan aquellos cuentos clásicos que maravillan a los niños y no tan niños.

Posteriormente, la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México (OFCM) interpretó “España”, de Emmanuel Chabrier, pieza que tiene ritmos muy ricos en tonalidades, que el público aplaudió al término de la ejecución.

Para concluir, la agrupación tocó “Tres nocturnos”, de Claude Debussy (1862-1918), de la cual se desprenden los movimientos “Nubes”, “Fiestas” y “Sirenas”, que también fueron un homenaje a este compositor por el 150 aniversario de su natalicio.

José Areán, originario de la Ciudad de México, es uno de los más destacados directores mexicanos. Ha incursionado en una amplia gama de actividades musicales y culturales: la ópera, la música sinfónica, de cámara, cinematográfica, la promoción cultural y la producción musical forman parte de sus intereses.

Con 33 años de actividades ininterrumpidas, la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México es considerada como una de las agrupaciones más importantes del país. Desde 1978, ha presentado más de tres mil conciertos en las principales salas del país, así como en diversos foros de Estados Unidos, Europa, Sudamérica y el Lejano Oriente.