31 conciertos en honor del compositor Francisco Escudero


Gipuzkoa celebra hasta diciembre el centenario del nacimiento del músico donostiarra.

Más de 50 actos para rememorar la figura del compositor donostiarra Francisco Escudero. Gipuzkoa y especialmente San Sebastián celebrarán hasta diciembre el centenario del nacimiento del músico con conciertos, actividades paralelas y la publicación de diverso material. “Una figura imprescindible para la música vasca, autor de obras capitales como el Concierto vasco para piano y orquesta, el oratorioIlleta y las óperas Zigor y Gernika”, subrayó ayer la directora de Cultura de la Diputación de Gipuzkoa, Garazi López de Etxezarreta.

La Orquesta Sinfónica de Euskadi y la coral Andra Mari protagonizarán el acto central del centenario con la interpretación de Illeta el próximo 17 de agosto, dentro de la programación de la Quincena Musical. El músico será recordado con un total de 31 conciertos, entre los que también destacan, la interpretación de Mitoen Sinfonia.

“La obra podrá ser escuchada en tres formatos diferentes, en formato para coro pequeño en el mes de mayo en Rentería, para formato medio en San Sebastián en el mes de junio y 600 niños de todo Euskadi la interpretarán en noviembre en Zarautz”, explicaron los responsables de las actividades.

El centenario servirá también para divulgar la figura de Escudero gracias a la publicación de una monografía sobre la vida y obra del compositor, editada por la Diputación de Gipuzkoa. El Archivo Vasco de la Música, Eresbil, creará por su parte una web sobre el músico y publicará un catálogo de sus obras.

Reconocimiento

“Aprovecho para recuperar todo aquello que mi padre creó pedagógicamente, a nivel de creador, pensando en un país socialmente mejor, democráticamente mejor”, recordó el hijo del compositor, Francisco Escudero, que pidió que se haga un esfuerzo por poner en valor el legado de su progenitor.

“Uno es responsable con el tiempo que le toca vivir, y mi padre lo fue”, añadió. El compositor donostiarra, exiliado tras la Guerra Civil, volvió a Euskadi para convertirse en un músico de referencia, además de impulsar con su labor el desarrollo e implantación de la disciplina artística. Escudero dirigió el conservatorio de San Sebastián, que en la actualidad lleva su nombre, y contribuyó a la creación de otras formaciones en el territorio.

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Nelson Freire actúa en Valladolid


Dentro del abono de temporada de la Orquesta Sinfónica de Castilla y León, y en coincidencia con los abonos Bienvenida y Proximidad-Ávila, los días 22 y 23 de marzo se celebrará un concierto que tendrá como protagonista a Johannes Brahms. Del compositor nacido en Hamburgo se están interpretando, dentro del ciclo mencionado, algunas de las principales obras (están previstas las cuatro sinfonías, los dos conciertos para piano y el concierto para violín). Esta vez le toca el turno al Concierto para piano y orquesta núm. 2 en Si bemol mayor, op. 83, y laSinfonía núm. 3 en Fa mayor, op. 90. Las interpretaciones correrán a cargo de la orquesta mencionada, Nelson Freire (piano) y Andreas Delfs (dirección, sustituyendo a Bringuier, quien está enfermo).

Respecto a la adquisición de entradas, el Auditorio Miguel Delibes pondrá en marcha, a partir del próximo miércoles 21 de marzo, un nuevo horario en los dos servicios de taquillas que tiene habilitados en Valladolid, esto es, en las taquillas del propio Auditorio Miguel Delibes y en el Centro de Recursos Turísticos de la Acera de Recoletos.

Los nuevos horarios son los siguientes:

Auditorio Miguel Delibes:
De lunes a viernes de 18.00 a 21.00 h.
Sábados, domingos y festivos, cerrado, excepto en días de concierto, en los cuales las taquillas permanecerán abiertas desde una hora antes del comienzo del mismo hasta que finalice el intermedio, en caso de haberlo.

Centro de Recursos Turísticos (Acera de Recoletos):
De lunes a sábado de 9.30 a 13.30 h.
Domingos y festivos, cerrado.

Según nota remitida por el Auditorio, estos cambios se realizan con el objetivo de conseguir un mayor ahorro económico, pero sin que se vea afectada la atención global que se ofrece al público. Por ello, se ha respetado la franja de disponibilidad horaria que ya existía para la venta física de entradas, y, junto a esto, se ha prolongado el periodo de apertura de las taquillas del Auditorio Miguel Delibes hasta las 21.00 h., con el fin de facilitar la compra a aquellas personas que tienen menor disponibilidad horaria y que venían solicitado que las taquillas del Auditorio pudiesen cerrar más tarde. Además, estas permanecerán abiertas durante el descanso de los conciertos, con lo que se pretende que la compra de entradas sea más fácil y cómoda para todo el público.

Así mismo, les recordamos que las entradas para todos los conciertos del Auditorio Miguel Delibes pueden adquirirse también a través de internet, en este enlace.

Superación evidente


San José de Costa Rica, 11/03/2012. Teatro Eugene O’Neill. Centro Cultural Costarricense Norteamericano. Manuel Matarrita, piano (Yamaha, media cola). Milton Masciadri, contrabajo (C. G. Testore, Milán, 1690). Orquesta Sinfónica Municipal de Cartago (OSMC). Director titular: Iván Arguedas. Vinicio Meza, Suite latinoamericana para cuerdas. Salvador Amato, Fantasía concertante para contrabajo y orquesta. Luis Carlos Figueroa, Concierto en la menor para piano y orquesta. Arturo Márquez, Danzón nº 2.

Fue grato constatar la superación experimentada por la Orquesta Sinfónica Municipal de Cartago (OSMC), según la evidencia del rendimiento que alcanzó, bajo su director titular, maestro Iván Arguedas, en el concierto de inauguración de las presentaciones en San José de la temporada 2012 del conjunto, llevado a cabo, la mañana del domingo 11, en el teatro Eugene O’Neill.

Obras y solistas

Piezas de compositores iberoamericanos formaron el programa, entre ellas, el estreno centroamericano de la Fantasía concertante para contrabajo y orquesta, del argentino Salvador Amato (1928-1994), con la participación notable en el instrumento solo del uruguayo Milton Masciadri, en su tercera visita al país.

Asimismo, el estreno internacional del Concierto en la menor para piano y orquesta, del destacado compositor, pedagogo y pianista colombiano Luis Carlos Figueroa (n. 1923), en una lectura elocuente del solista nacional Manuel Matarrita.

La Suite latinoamericana para cuerdas, del costarricense Vinicio Meza (n. 1968), abrió la función, y la finalizó el conocido Danzón N° 2, del mexicano Arturo Márquez (n. 1950).

Matarrita y la OSMC durante el Concierto

Interpretaciones 

Los dos movimientos breves de la Fantasía concertante exhiben una modesta factura tradicional pero permiten el lucimiento del contrabajista, para provecho del maestro Masciadri, quien hizo cantar el instrumento, del que obtuvo tonos plenos y pulidos.

En 1986, Figueroa compuso y estrenó como solista el Concierto en la menor para festejar el 450 aniversario de la fundación de la ciudad de Cali, en cuyo conservatorio era profesor. Estructurada en los tres tiempos usuales, la obra se mantiene dentro de los cánones de la tonalidad, muestra instrumentación sagaz, atractivo colorido armónico y una escritura idiomática para el piano. También denota la influencia de ritmos típicos, como el bambuco y el pasillo, y se sirve de escalas empleadas en la música indígena colombiana.

Manuel Matarrita forjó una interpretación fulgente, ágil en digitación, precisa en ritmo, el fraseo conexo y fluido.

En ambas obras, Iván Arguedas y la OSMC se mantuvieron empatados con los solistas y, en particular, acompañaron a Matarrita de modo exacto y desenvuelto.

Con ingenio y sensibilidad, la Suite de Meza recorre cuatro ritmos emblemáticos de nuestro continente: el tango argentino, el vals venezolano, el chôro brasileño y el son cubano.

Al comienzo de la Suite oí las cuerdas algo tímidas, pero pronto cobraron ánimo y brindaron ejecuciones decididas y puntuales, el sonido terso y afinado.

Para finalizar, Iván Arguedas y la Orquesta Sinfónica Municipal de Cartago se despidieron y arrancaron aplausos prolongados del público con una versión enérgica y radiante delDanzón de Márquez, distinguida por intervenciones sobresalientes de metales, maderas y percusión.

Sí: Furtwängler


DATOS:

Valladolid, 06/03/2012. Auditorio de Valladolid. Nicholas Angelich, piano. Orquesta Sinfónica de Castilla y León. Eiji Oue, director. Johannes Brahms: Concierto para piano y orquesta núm. 1 en Re menor, op. 15; Sinfonía núm. 2 en Re mayor, op. 73, Ocupación: 85%

Reproduzco en el título de esta crítica la expresión de una amiga “brahmsiana” al final del concierto, inmediatamente después de haberle comentado la maravillosa aceleración de la coda del último movimiento en la versión recién escuchada de la Sinfonía núm. 2. Y es que el entusiasmo del público se saboreaba a la salida: caras de felicidad, tono de voz algo elevado por la excitación, silbidos que reproducían el segundo tema del primer movimiento… Y los bravos habían sido especialmente sonoros y persistentes.

Lionel Bringuier está enfermo (está previsto que lo esté una semana más, al parecer), y ha sido sustituido esta vez por Eiji Oue, bastante conocido en España por haber sido titular de la Orquesta Sinfónica de Barcelona y Nacional de Cataluña. Desde luego, su estilo de dirigir, hiper-expresivo, simpático y lleno de movimientos sorprendentes, ya predispone a cierto público a favor (quizá no tanto a las orquestas). Pero realmente hubo mucho más que gestos en la segunda parte del concierto. Esta Sinfonía núm. 2 de Brahms es la más redonda y emocionante que le he escuchado nunca a esta orquesta.

Repleta de elementos de la gran tradición centroeuropea (el Furtwängler del título), mezclados con toques personalísimos del director, la planificación fue inatacable. Cuando se ralentiza y acelera con cierta asiduidad, siempre surge el problema de los “cosidos” en la unión con temas o periodos que no admiten el mismo grado de flexibilidad, y de dar una lógica al conjunto, un sentido y una direccionalidad. Pero Oue mantiene la estructura sin el más mínimo resquicio gracias a un trabajo pormenorizado e interiorizado que le permite elegir la solución perfecta dentro de un concepto que en otra batuta podría resultar bastante arriesgado.

Para colmo, la orquesta sonó entregada, equilibrada, con grandes intervenciones solistas (los cobres, por ejemplo), una cuerda poderosa y con graves muy presentes (contrabajos –colocados al fondo a la izquierda– y timbal). A veces las entradas no fueron exactas, pero los tutti fueron perfectos, bien medidos y rotundísimos, sin decepciones. Todo lo que pide esta música fue entregado sin ninguna tacañería justificada en temas bizantinos, y la fluidez fue tal que, sin haber utilizado tempi muy rápidos –si descontamos el último movimiento–, todo transcurrió en un abrir y cerrar de ojos. Se notó el trabajo previo, por ejemplo, en el legato, aunque la interpretación no fuera proclive a la filigrana tímbrica. En resumen, una Segunda inolvidable.

En la primera parte, el primer movimiento del Concierto para piano núm. 1 de Brahms no había hecho presagiar la fiesta final. Rozó el desastre por varias circunstancias: a) la separación entre primeros y segundos violines y la moderación en el volumen para no tapar al pianista hizo que la cuerda sonara muy pobre; b) Nicholas Angelich empezó bastante desconcentrado, con abundantes notas mudas, y parecía no haberse adaptado del todo a este Steinway gran cola; c) el director no veía bien al pianista, por lo que tuvo que “recolocarse” en plena interpretación y adoptar posturas algo forzadas (más si cabe); d) hubo descoordinaciones orquestales demasiado evidentes, como si los profesores no entendieran del todo los gestos del director, y estos errores se reflejaban profusamente en sus caras.

Por otra parte, Angelich es un pianista difícil de acompañar. Tiene un sonido que normalmente es sólido, afirmativo pero no percutivo, siempre desde un ataque de brazo algo limitado que le resta paleta dinámica. Desde su rotundidad, a veces se pliega a pianísimos muy delicados, que pueden ser sepultados por un solo instrumento de viento. De ahí que el primer movimiento diera la impresión de ser una especie de gran tanteo entre fuerzas (para colmo, orquesta y piano se lo pasan discutiendo), lo que en el fondo no tiene demasiada lógica, después del concierto del día anterior y los correspondientes ensayos.

El tanteo dio sus frutos, porque en el segundo movimiento todo se arregló como por ensalmo. La delicadeza, definitivamente, es el fuerte de Angelich, y su buen gusto a la hora de frasear, de matizar exquisitamente, se reveló con todo su esplendor en el Adagio non tropo. El resto del concierto ya discurrió por niveles muy elevados, con concentración absoluta y altas dosis de motivación por parte de todos, insuflada por un director que jamás dejó de animar, incluidos largos periodos de mirada fija en el pianista y batuta en alto que realmente llamaban la atención. Angelich recogió el testigo y estuvo a la altura en una versión irregular por lo explicado respecto al primer movimiento, pero que concluyó como perfecta antesala a esa Segunda magistral.

Disponible nuevo PODCAST de “Grandes ciclos”: Dussek: Elegía armónica sobre la muerte del Príncipe Luis Fernando de Prusia


Ya está disponible el PODCAST del día 6 de marzo y su descarga:

Escuchamos varias obras escritas por Dussek tras su partida de Londres: las 2 Sonatas fáciles op. 47, el Concierto para piano y orquesta en Sol menor op. 49, la Fantasía y fuga en Fa menor y la Elegía armónica sobre la muerte del Príncipe Luis Fernando de Prusia (quien fue su patrón entre 1804 y 1806).

6 de marzo: Dussek: Elegía armónica sobre la muerte del Príncipe Luis Fernando de Prusia

Disponible nuevo PODCAST de “Grandes ciclos”: Dussek: Dussek y el piano


Ya está disponible el PODCAST del día 2 de marzo y su descarga:

Escuchamos como obras principales del programa cuatro partituras en las que interviene el piano. Comenzamos con la Sonatina para violín y piano op. 19 nº 4, continuamos con el peculiar tombeau de Dussek a María Antonieta titulado Los sufrimientos de la Reina de Francia op. 23, le siguió el Concierto para piano y orquesta op. 27 y la Sonata para piano op. 39 nº 1. Concluímos con una obra que Joseph Haydn escribió en 1792, momento en el que ambos compositores se encontraron en Londres: la Sinfonía concertante nº 105.

2 de marzo: Dussek: Dussek y el piano DESCARGA PODCAST

Disponible nuevo PODCAST de “Grandes ciclos”: Bruno Walter – En Roma y en Nueva York


Ya está disponible el PODCAST del día 28 de febrero y su descarga.

Comenzamos en 1959 en Roma con Boris Christoff interpretando el sexto número de Un Réquiem alemán de Brahms. Continuamos en Nueva York con el Concierto para piano y orquesta nº 5 “Emperador” de Beethoven a cargo de Rudolf Serkin y la filarmónica de la ciudad. Concluímos el programa con dos grabaciones en directo de dos de las múltiples producciones que Walter dirigió en el foso del Metropolitan: Don Giovanni y La flauta mágica de Mozart. Escuchamos, además, un breve fragmento de una entrevista realizada al director en 1958.

28 de febrero: En Roma y en Nueva York DESCARGA PODCAST