Dos Mozart y un Schubert de máxima altura musical en el Teatro Rosalía


La autoridad de Zacharias interpretando Schubert al piano y la expansiva energía y soberbio control de sonido del contrabajo de Diego Zecharies fueron sólidos pilares en el quinteto “La trucha”.

El Festival Mozart ha culminado su programación de esta semana con un concierto de cámara en el que solistas de la Orquesta Sinfónica de Galicia y Christian Zacharias, artista residente de esta edición, han brindado al público excelentes versiones de un programa compuesto por obras de Mozart y Schubert, en la mejor tradición del Festival. En su primera parte, dos cuartetos de Mozart para flauta y trío de cuerdas, a cargo de Claudia Walker Moore; Massimo Spadano, violín; Francisco Regozo Miguens, viola, y David Ethève, chelo: el Cuarteto en do mayor, K 171, y el Cuarteto en re mayor, K 285.

En el K 171, el protagonismo otorgado a la flauta en el Allegro con spirito y las respuestas del violín dieron buena medida de la calidad de los solistas de la OSG, refrendada en la serenidad del tema Allegro final, cantado por la flauta de Walker Moore, y en sus sucesivas variaciones. La escritura más concertada del K 285 refrendó calidad individual y empaste de sonido y unidad de carácter y criterio estilístico.

El Quinteto para piano y cuerdas, “La trucha”, op. 114 de Schubert, tan conocido a través de memorables versiones grabadas, es una piedra de toque para grupos de cámara. La claridad y la tensión creciente de su introducción constituyeron uno de esos momentos en los que el verdadero aficionado siente ese calambre de los grandes momentos. Y el concierto de ayer fue una de ellas, sin duda: tras la calidad indudable de las obras de Mozart, la versión de Schubert que se pudo gozar en el Rosalía fue realmente de referencia. La autoridad de Zacharias interpretando Schubert al piano fue como uno de los sólidos pilares de un viejo puente de piedra sobre un río de montaña. El otro fue la expansiva energía y el soberbio control de sonido del contrabajo de Diego Zecharies, solista de la OSG.

Asomados a él, los aficionados pudimos gozar de la fuerza, la pureza cristalina y los reflejos líquidos del piano de Zacharias a lo largo de toda la partitura; de las modulaciones schubertianas del conjunto como lomos de agua sobre las rocas del sólido fondo del contrabajo; del revoloteo del violín de Spadano y del rico color de la viola de Regozo prestándoselo en el fondo de una poza a la majestad del gran pez padre, aparecido en la variación del chelo de Ethève en el cuarto movimiento. Todo, expresado con la más ortodoxa e inspirada musicalidad, hizo de la del sábado, sin duda, una tarde para recordar en la historia del Festival Mozart.

 

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El Piano de Mozart vuelve a casa después de 200 años


Alexander Melnikov en el concierto que se celebró en el sótano de la casa de W.A Mozart

Cuando murió, la viuda de Mozart le dejó el piano en herencia a su hijo Karl Thomas, que lo donó a una asociación musical de Salzburgo, ciudad natal del genio de la música. Alexander Melnikov ha sido el encargado de tocarlo más de 200 años después en el concierto celebrado en la casa en la que vivió el músico en Viena.

El piano con el que Mozart compartió sus últimos años de vida regresó a Viena hace casi 3 semanas, después de más de 200 años, para permanecer expuesto y para un concierto homenaje en el sótano de la que fue la casa de uno de los músicos más grandes de toda la historia de la humanidad. Al concierto sólo pudieron asistir unos 150 privilegiados llegados de todas las partes del Mundo; algunos sólo para la ocasión.

Se estima que con dicho instrumento Mozart compuso más de medio centenar de obras. Algunas de ellas fueron interpretadas en Viena por el pianista ruso Alexander Melnikov, quien tuvo la suerte de poder recuperar ese pedacito de la historia en la que las 61 teclas del instrumento –los pianos actuales tienen 88– volvieron a sonar bajo el techo de la casa del compositor. “Tiene un sonido tan especial que después de 200 años puede seguir conmoviendo, suena tan bien que puede llegar a hacerte llorar. Las implicaciones emocionales de esta experiencia han sido apabullantes. Podemos decir que, objetivamente, es un piano diferente”, afirmó Melnikov ante los micrófonos de medios como TVE o Euronews.

El piano fue construido por Anton Walter, uno de los fabricantes de pianos más famosos de la época, y fue comprado por Mozart en 1781, nada más trasladarse a Viena. Sin embargo, el paso del tiempo no le es ajeno a este instrumento musical, que tuvo que ser restaurado hace 20 años y que hoy en día hay es imprescindible calzarlo, pues está cojo. El piano tiene mucho uso, mucha historia musical a cuestas: “Mozart utilizó este piano no sólo para prácticas, sino también para los conciertos. Con tantas actuaciones, el instrumento salía de la casa del compositor prácticamente cada dos días y era transportado por toda la ciudad hasta la sala de conciertos para regresar a la casa esa misma noche”, comentó para EuronewsUlrich Leisinger, director de la Fundación Mozarteum.

Eso sí, el viaje del piano tiene billete de vuelta y podrá seguir contemplándose en Salzburgo, ciudad natal del artista y donde se encuentra la Asociación de Música Catedralicia y Mozartiana a la que lo donó Karl Thomas, su hijo, después de que la viuda del compositor se lo dejase en herencia. Sin duda, el concierto del pasado 7 de noviembre encerró ese halo tan especial que surgió cuando las paredes de la casa en la que Mozart vivió los últimos años de su vida volvieron a escuchar las notas musicales compuestas entre las mismas hace más de dos siglos.

Fuente: http://columnazero.com/2012/11/15/el-piano-de-mozart-regresa-a-la-casa-del-compositor-200-anos-despues/

 

Reconoce a Debussy la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México


La agrupación ofrecerá un total de 10 programas en el segmento de la Temporada 2012.

Un homenaje al compositor francés Claude Debussy, la presencia de tres notables pianistas invitados y un programa dedicado a los niños, figuran entre las actividades que realizará la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México (OFCM) de abril a junio en la Sala Silvestre Revueltas del Centro Cultural Ollin Yoliztli (CCOY), de dicha ciudad.

José Areán, director huésped principal de la OFCM, dijo que a partir del próximo 21 de abril y hasta el 24 de junio, la agrupación a su cargo ofrecerá a su público un total de 10 programas como parte de este segmento de la Temporada 2012.

Refirió que siete de los conciertos estarán a su cargo, mientras que los restantes estarán bajo la batuta del inglés Alexander Joel, del ruso Georg Mark y del israelita Amos Talmon.

Destaca en esta temporada la presencia de tres notables pianistas invitados: Juan José Chuquisengo, Conrad Tao y Jorge Federico Osorio, quienes interpretarán sendos conciertos de Ludwig van Beethoven, Robert Schumann y Wolfgang Amadeus Mozart.

Indicó que en una sesión especialmente relevante, la agrupación abrirá sus espacios al trabajo de tres jóvenes solistas: las pianistas Astrid Morales y Andrei Licaret, así como al violinista Alfredo Reyes Logounova, quienes ejecutarán conciertos de Manuel M. Ponce, Ludwig van Beethoven y Sergei Prokofiev.

El segundo programa de la temporada y en el que figuran obras de Pablo Sarasate y Franciss Poulenc, estará dedicado a los niños en su día, con la participación de la joven violinista Marina Silva y el actor Fernando Bonilla, quien narrará “La historia de Babar el elefante”.

De igual manera, se dio a conocer que la OFCM participará una vez más en el fmx-Festival de México, acompañando al grupo Antony and the Johnsons, y ofrecerá tres conciertos populares en espacios abiertos de la capital.

El 12 de mayo debutarán en el Faro de Oriente; el día 13 del mismo mes en el Monumento a la Revolución y concluirán su participación el día 20 en el Zócalo de la Delegación de Iztapalapa.

De acuerdo con Areán, en esta ocasión la OFCM ha incluido en esta programación, como parte medular de sus conciertos, importantes sinfonías de Franck Bruckner, Beethoven y Georges Bizet, así como notables partituras orquestales de Debussy, Henri Dutilleux, Richard Wagner Johann Strauss, Felix Mendelssohn, Maurice Ravel y Bedrich Smetana, así como la formidable transcripción de Schönberg al Cuarteto Op. 25 de Johannes Brahms.

Para José Areán, la apuesta de la OFCM en esta temporada de conciertos radica en establecer un diálogo entre las obras musicales de los programas y el público. “Sigue siendo nuestro reto en particular, el crear pertinencia cultural, desde el punto de vista de lo que hacemos, es decir, curaduría de lo que hacemos alrededor”, dijo.

“De lo que se trata entonces, es hacer conciertos y tratar de conformar un discurso inteligente y que tenga un grado de diálogo con las cosas que hacemos alrededor de la orquesta, porque al final, se trata de reflejar una ciudad”, concluyó.

Berne: Chiara Skerath, géniale Despina


La Scène, Opéra:

Berne. Stadttheater. 3-III-2012. Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791) : Così fan Tutte, opéra bouffe en deux actes sur un livret de Lorenzo da Ponte. Mise en scène : Daniel Karasek ; Décors : Lars Peter. Costumes : Claudia Spielmann. Lumières : Jacques Battocletti. Avec : Agnieszka Slawinska, Fiordiligi ; Claude Eichenberger, Dorabella ; Chiara Skerath, Despina ; Eung Kwang Lee, Guglielmo ; Andries Cloete, Ferrando ;Armand Arapian, Don Alfonso. Chœur du StadttheaterBern (direction : Zsolt Czetner), Berner Symphonieorchester, direction : Judith Kubitz.

 

Alors que le public prend place, devant le rideau encore fermé, une femme de ménage passe l’aspirateur sur le devant de la scène. Son travail ne sera interrompu que lorsqu’un membre de la fosse d’orchestre lui demandera de cesser ce bruit incongru. Malgré son incompréhension devant cette intervention qui ne dit faire que ce qu’on lui a ordonné, elle quitte en maugréant le devant de la scène. Lorsque le rideau s’ouvre, sur l’image d’un plafond d’une hypothétique Chapelle Sixtine représentant l’histoire d’Adam et Eve, la jeune femme de ménage est assise sur son aspirateur tout étonnée d’être sous les feux des projecteurs devant une salle pleine de public. Elle est bientôt chassée de la scène par le Don Alfonso qui doit ouvrir le spectacle. La scène est jouée avec tant de naturel qu’on s’étonne de revoir cette même femme de ménage sur la scène, quelques minutes plus tard, dans le rôle de Despina.

Cette entrée en matière insolite puis le régal théâtral, cette soirée le doit d’une part, à l’excellence de la mise en scène de la mise en scène de Daniel Karasek et d’autre part, au jeu formidablement pétillant de la jeune Chiara Skerath(Despina). Bien sûr, le rôle de la servante dans Cosi fan Tutte est du pain béni pour toute chanteuse douée de sens du théâtre. Mais, avec la prestation scénique de Chiara Skerath, on sublime le rôle. Déjà remarquée dans Les Joyeuses Commères de Windsor d’Otto Nicolaï en janvier de l’an dernier, elle récidive ici avec un enchantement de tous les instants. Quelle drôlerie ! Quel sens du comique de situation ! Quel entrain ! Le geste toujours juste, la voir « boire un coup » en aparté sur le côté de la scène force l’hilarité. L’entendre s’esclaffer de rire (son rire ?) avec une franchise sonore est communicatif à tout le public.

Mais Chiara Skerath n’est pas que théâtre. Elle chante admirablement. Dominant l’agilité mozartienne sans apparente difficulté, la voix claire, agile à souhait, la très jeune soprano suisse (elle n’a que 24 ans !) s’affirme comme une prodigieuse interprète. Dans la personnification des autres personnages de cette farce, elle se paie le luxe de transformer sa jolie voix en deux autres voix éraillées. L’une d’un burlesque renversant, pour la scène du médecin appelé au chevet de Guglielmo et de Ferrando, l’autre pour celle toute aussi cocasse du notaire scellant le mariage des couples « recomposés ». Et tout cela sans jamais trahir l’esprit ni la lettre de Mozart. Aujourd’hui, le mot « génial » est galvaudé, mis à toutes les sauces télévisuelles, mais dans la variété d’interprétation tant vocale que théâtrale de ce rôle, peut-être n’est-il pas totalement exagéré de dire qu’il y a du génie chez Chiara Skerath.

Toute cette verve théâtrale n’aurait certainement pas aussi excitante sans la direction d’acteurs du metteur en scène Daniel Karasek qui a magnifiquement su utiliser les capacités de chaque protagonistes. Tous sont parfaitement en phase avec l’intrigue. Même les immobilités du chœur (musicalement très bien préparé) sont superbement bien réglées. Et quelle intelligence de lecture de l’œuvre mozartienne et quel soin du détail ! Ainsi, lorsque le chœur apparaît pour appeler Guglielmo et Ferrando à l’appel de la guerre, leur présence aurait été incongrue si Don Alfonso ne se chargeait de les payer discrètement pour leur participation à la farce.

Mettre en scène six personnages sur un plateau circulaire, avec pour seuls meubles une petite quinzaine de chaises (elles sont quatorze !) de toutes espèces peut vite devenir ennuyeux si le réglage des scènes n’est pas parfaitement contrôlé. Grâce à ce climat favorable et à la présence catalysante de Chiara Skerath, tous se fondent dans l’intrigue avec entrain.

Excellent acteur, Andries Cloete (Ferrando) chante son Mozart avec sensibilité. Très apprécié son Un aura amorosa excuse largement une très légère et passagère baisse de forme vocale en fin du dernier acte. La voix bien campée, le baryton Eung Kwang Lee (Guglielmo) (en seconde distribution) confirme son aisance vocale dans un vibrant Tradito, schernito au second acte. De son côté, le baryton Armand Arapian (Don Alfonso) déçoit. La voix usée, souvent détimbrée, il tend à chanter trop fort accentuant encore la fatigue de son instrument.

Du côté féminin, la distribution bernoise réserve une très agréable surprise avec la prestation de la soprano polonaise Agnieszka Slawinska (Fiordiligi). La jeune soprano n’est pas une inconnue de nos lignes puisqu’elle a été entre autre une brillante Musetta de la Bohème à Strasbourg en octobre 2011 et comme une belle Pamina de Die Zauberflöte à Luxembourg en janvier 2011. Capable des plus éthérés pianissimo comme de forte les plus impressionnants, elle se sent à l’aise dans le chant mozartien. Avec son personnage entier, bien campé, elle convainc pleinement dans son rôle quand bien même sa jeune technique vocale l’empêche encore de maîtriser son legato dans les notes de passage. A ses côtés, si le chant parfois heurté de Claude Eichenberger (Dorabella) nuit un peu à la compréhension de son texte, elle compose un intéressant personnage dont l’ambiguïté partagée entre un calvinisme pur et dur l’oppose à une attirance pour la bagatelle.

Une réussite totale qui, outre la mise en scène, le doit aussi à la direction attentive et sensible de la cheffe d’orchestre allemande Judith Kubitz. Dans la fosse, le Berner Symphonieorchester manque encore de sensibilité entre les pupitres (Dieu ! que ces cuivres sont souvent trop bruyants et peu précis) mais ses efforts pour que Mozart sorte vainqueur de cette soirée ont été néanmoins couronnés de succès. Un succès confirmé par les applaudissements nourris d’un public visiblement heureux de leur soirée.

Crédit photographique : Robin Adams (Guglielmo), Armand Arapian (Don Alfonso), Andries Cloete (Ferrando) ; Robin Adams(Guglielmo), Armand Arapian (Don Alfonso), Claude Eichenberger (Dorabella), Agnieszka Slawinska (Fiordiligi), Andries Cloete (Ferrando), Chiara Skerath (Despina) © Philipp Zinniker.

Disponible nuevo PODCAST de “Grandes ciclos”: Szymanowski – Primeros años en Varsovia


Ya está disponible el PODCAST del día 30 de marzo y su descarga:

Como obras principales, escuchamos dos páginas escritas por Szymanowski en sus años de estudiante en Varsovia, dos obras de juventud que reflejan la asimilación de formas y géneros clásicos como la sonata: Sonata para piano en Do menor nº 1 op. 8 y Sonata para violín y piano en Re menor op. 9. Conocimos también a otros dos integrantes del grupo “Joven Polonia”: Ludomir Rozycki, del que escuchamos el Scherzo Sinfónico, y Apolinary Szeluto, de quien les ofrecimos su Sonata para violonchelo y piano op. 9.

30 de marzo: Szymanowski – Primeros años en Varsovia DESCARGA PODCAST

Regresa De la Parra al Degollado


El sexto programa dirigido por Alondra de la Parra podrá escucharse el viernes 30 de marzo a las 20:30 horas y el domingo 1 de abril a las 12:30 horas. Los boletos van desde los 90 a los 170 pesos, y están disponibles en el sistema Ticketmaster o en las Taquillas del Teatro Degollado.

Aquellos que hace dos semanas se quedaron sin escuchar a la Orquesta Filarmónica de Jalisco bajo la batuta perfeccionista de la directora Alondra de la Parra, tendrán de nuevo la oportunidad de hacerlo este viernes 30 de marzo y domingo primero de abril.

El sexto programa de la temporada De Héroes a Titanes incluye piezas de tres compositores nacidos en siglos diferentes: Wolfgang Amadeus Mozart en el XVIII, Gustav Mahler en el XIX y John Adams en el XX.

El espacio del Teatro Degollado se llenará primero con los sonidos más contemporáneos: Short Ride in a Fast Machine (Corta cabalgada en una máquina rápida), compuesta en 1986 por el compositor y director de orquesta estadounidense, John Adams.

Una pieza que, a través de las cuerdas y una caja china (wood block en inglés) transmite una poderosa sensación de movimiento, velocidad y vértigo. Como si el vehículo que describe musicalmente la orquesta, fuera imposible de parar.

A continuación, el espectador dará un enorme salto de 200 años hacia atrás, ya que la Filarmónica del estado interpretará el Concierto No. 23 de Mozart: una composición escrita para solo de piano -en este caso por Ana Karina Álamo– y una orquesta de flauta, clarinetes, fagotes, trompas y cuerdas.

Constituida por tres movimientos -allegro, adagio y allegro assai– la pieza fue estrenada en Viena en 1786, mismo año en que el compositor austriaco estrenó la exitosa ópera Las Bodas de Fígaro.

El sexto programa cerrará con la primera sinfonía de Mahler, una obra de cuatro movimientos que al momento de su estreno -en 1889 en Budapest–fue nombrada por el compositor austro-húngaro Poema Sinfónico en dos Partes, y que después fue rebautizada con el nombre de Titán, como ahora es más conocida.

En un principio, esta sinfonía fue calificada de vulgar y sin sentido por desafiar las leyes de la música. Hoy en día, es una de las más apreciadas de Mahler por su riqueza melódica, con una duración menor al del resto de sus sinfonías.

Quizá para mantener la concentración al cien por ciento en el repertorio, fue cancelada la rueda de prensa programada para este jueves, en la que estaría presente Alondra de la Parra y la solista Ana Karina Álamo. Una lástima para los curiosos en conocer los comentarios de la directora respecto a estas piezas en específico. Poco relevante para quienes simplemente buscan disfrutar de una sesión musical con los clásicos.

Para saber

El sexto programa dirigido por Alondra de la Parra podrá escucharse el viernes 30 de marzo a las 20:30 horas y el domingo 1 de abril a las 12:30 horas. Los boletos van desde los 90 a los 170 pesos, y están disponibles en el sistema Ticketmaster o en las Taquillas del Teatro Degollado.

Muti trae a casa el Figaro de Mercadante, una “segunda parte” de las Las bodas de Fígaro


  • El público aclama I due Figaro de Mercadante bajo la batuta de Muti.
  • Los personajes de Mozart, 20 años después.
  • Hasta el 30 de marzo en el Teatro Real.

Si te gustó -podríamos decir, como con las películas-Las bodas de Figaro de Mozart, te gustará sin duda I due Figaro de Mercadante que podemos ver en Madrid hasta el 30 de marzo. Una nueva producción del Teatro Real realizada junto a los Festivales de Salzburgo y Ravenna y que cuenta con un ingrediente más que interesante: Riccardo Muti dirigiendo a laOrquesta Juvenil Luigi Cherubini, que él mismo fundó en 2004.

Secuela de Le nozze di Figaro

Felice Romano, el libretista de I due Figaro tomó como modelo el Figaro de Mozart (con libreto de Da Ponte). Y por ello, nos encontramos con los mismo personajes (el conde Almaviva, la condesa, Susana, Fígaro, Cherubino) pero en algunos casos, bastante cambiados. Han pasado 15 ó 20 años y el tiempo ha pasado factura.

Si en la obra de Mozart-Da Ponte, inspirada en el texto de Beaumarchais, Fígaro era el héroe simpático, ahora en este melodrama bufo, firmado por Merdadante-Romano y basado en el texto del dramaturgo francés Martelly -que quiso criticar a su colega- Fígaro se convierte en un intrigante rastrero. Tan rastrero que intenta casar a la hija de su patrón con un farsante para beneficiarse de la dote.

Y es el siempre ambiguo paje Cherubino (siempre interpretado por una mujer, aquí Eleonora Buratto) el que aquí le quita protagonismo a Figaro. Él es al principio -mediante disfraz- el ‘otro Figaro’ y en definitiva, el pretendiente que se enamora y enamora a Inés, la hija de los condes Almaviva.

Intrigas y enredos en las que se mezclan criados y señores, y en definitiva, hombres y mujeres en pie de igualdad (“mala cosa es ser esposa de un marido impertinente” dice Susanna, “mala cosa es ser esposo de una mujer caprichoso”, afirma Figaro). Son las mujeres de la casa (condesa, Inés y Susana) las que mueven los hilos, despliegan estrategias y llevan finalmente, el agua a su molino.

Son las mujeres las que mueven los hilos

Traer a Figaro a casa

Mercadante que trabajó y vivió en Nápoles, estrenó I due Figaro en Madrid en 1835, tras un intento frustrado en 1826, cuando una orden gubernativo prohibió la representación. El motivo no fue político sino otra intriga pero real: la contralto encargada de dar vida a Susana (Letizia Cortesi) no estaba dispuesta a que Cherubino se luciera más que ella. Se dice que Cortesi era amante del presidente del Consejo de Castilla.

Más allá de ese dato, el tema ambientado en Sevilla ysu música  plagada de melodías y ritmos españoles, ligan a esta obra con España, como el napolitano Murti ya resaltó en la presentación.  Y con Madrid: la partitura permaneció 170 años sepultada, primero en los archivos del Teatro del Príncipe -que dirigió Mercadante- y luego en la Biblioteca  Histórica Municipal de Madrid (Conde-Duque) donde la encontró el musicólogo Paolo Cascio que se ha ocupado de editarla.

Por todo ello podemos decir que Muti la ha traído ahora a casa y está triunfando. Si el público del ensayo general del pasado viernes la acogió calurosamente, el público verdadero, el que vio el estreno del domingo, prodigó como nos cuenta Concha Barrigós (Efe), ” aplausos y bravos” nada más aparecer en el foso el director de la Sinfónica de Chicago. Y remató  cada una de los “cantabile” con más ovaciones. El  entusiasta final, -sigue Barrigós- permitió ver “a los espectadores en pie gritando el nombre de Muti, que ha tenido que salir dos veces a saludar”

los espectadores en pie gritaron el nombre de Muti

La propuesta del director artístico, Emilio Sagi, que ha recuperado el sugerente y realista patio de sus aclamados El barbero de Sevilla (2005) y Las bodas de Fígaro (2009), continúa la crónica de Efe, “ha gustado también mucho, a juzgar por la intensidad de los aplausos cuando ha salido a saludar acompañado del escenógrafo, Daniel Bianco”

Entre los intérpretes, “los más vitoreados han sido Antonio Polo (conde de Almaviva) pero, sobre todo Eleonora Buratto, en su papel de Susanna”.

Interpretan obra inédita de Mozart


Más de dos siglos después de su muerte el legado de Wolfgang Amadeus Mozart sigue creciendo. El último añadido es un Allegro molto para piano compuesto por el genio a los once años e interpretado ayer en Salzburgo, la ciudad que lo vio nacer y de la que se marchó para crecer como artista.

La composición de 84 compases y apenas unos tres minutos fue descubierta a principios de marzo en un golpe de suerte por la musicóloga Hildegard Herrmann-Schneider en un desván en el Tirol, incluida en un libro de partituras, cuando investigaba para documentar fuentes musicales antiguas de la región.

“Tenemos muchas obras de sus años infantiles y también sonatas más elaboradas de su adolescencia. Por eso, esta partitura es particularmente importante, porque supone un punto de unión entre sus primeros años y la adolescencia”, explicó  el director del Mozarteum, Ulrich Leisinger.

El primer concierto para piano (IK175) del niño prodigio data de 1773, por lo que la pieza encontrada demuestra “un alto nivel técnico para alguien tan joven”, según Leisinger, lo que no es una sorpresa si se conoce la trayectoria del genio.

Los expertos sitúan la fecha de composición de esta pieza en 1767, y la transcribió un joven estudiante de música identificado como Johannes Reiserer alrededor de 1780 en un libro de partituras con el que ensayaba.

Así suena el “Allegro molto” inédito compuesto por W.A Mozart a los once años


Más de dos siglos después de su muerte, el legado deWolfgang Amadeus Mozart sigue creciendo. El último añadido es un “Allegro molto” (pincha aquí para escuchar un fragmento) para piano compuesto por el genio a los once años e interpretado por vez primera este viernes en Salzburgo, la ciudad que lo vio nacer y de la que se marchó para crecer como artista.

La composición de 84 compases y apenas unos tres minutos fue descubierta a principios de marzo en un golpe de suerte por la musicóloga Hildegard Herrmann-Schneider en un desván en el Tirol, incluida en un libro de partituras, cuando investigaba para documentar fuentes musicales antiguas de la región.

“Tenemos muchas obras de sus años infantiles y también sonatas más elaboradas de su adolescencia. Por eso, esta partitura es particularmente importante, porque supone un punto de unión entre sus primeros años y la adolescencia”, explicó a Efe el director del Mozarteum, Ulrich Leisinger.

Compuesta con sólo 11 años

El primer concierto para piano (IK175) del niño prodigio data de 1773, por lo que la pieza encontrada demuestra “un alto nivel técnico para alguien tan joven”, según Leisinger, lo que no es una sorpresa si se conoce la trayectoria del genio.

Los expertos sitúan la fecha de composición de esta pieza en 1767, cuando Mozart (1756-1791) tenía once años, y la transcribió un joven estudiante de música identificado como Johannes Reiserer alrededor de 1780 en un libro de partituras con el que ensayaba.

En ese libro de partituras de 160 páginas y cuidadosamente anotado se encontraba la obra inédita del joven genio, atribuida al “Signore Giovane Wolfgango Mozart“.

No hay certeza absoluta

Para los especialistas, las partituras eran utilizadas bajo la supervisión de un profesor de música, lo que refuerza el origen mozartiano de la pieza, ya que el resto de las obras anotadas con precisión existen, incluso un gran número atribuidas al padre del genio, Leopold, a quien se presenta como “Signore Mozart”.

“No creo que haya ningún argumento en contra de que pueda atribuirse a Mozart”, subrayó la descubridora de la pieza, que destacó el hecho excepcional de revelar unaobra inédita del músico.

Leisinger se mostró más cauto al aducir que no hay certezas absolutas, ya que la pieza no fue manuscrita por Mozart, lo que hubiera ayudado a verificar el origen, pero que todos los indicios apuntaban a una autoría del creador de La flauta mágica.

En cualquier caso, la obra se ajusta estilísticamente a lo que se conoce de su época precoz, y fue manuscrita por alguien cercano al círculo familiar, lo que refuerza los argumentos a favor de la autoría, subrayó Leisinger.

Uno de los museos más visitados de la ciudad

El colofón de la presentación llegó con la interpretación de la pieza por el músico Florian Birsak en el pianoforte de la propia familia Mozart, en la casa de Salzburgo en la que vivió de joven hasta 1780, y hoy uno de los museos más visitados de la ciudad.

“Estamos en una habitación que respira a Mozart, donde el músico aprendió a tocar el piano”, explicó el presidente de la Fundación Mozarteum, Johannes Honsig-Erlenburg, sobre la Sala del Maestro de Baile, dónde se interpretó la obra.

La adscripción de la autoría se hizo sin esperar a que la obra sea integrada en el Índice Köchel (IK), que enumera las casi 700 composiciones que Mozart creó en sus 35 años de vida. La partitura original descubierta se guardará en un museo regional del Tirol.

En los últimos años se han habido otros descubrimientos de obras del autor de Las Bodas de Fígaro.

Así, en 2009 la fundación Mozarteum revisó la autoría de dos composiciones de 1763-64, consideradas hasta entonces anónimas, y que fueron producto del niño prodigio, que las compuso cuando contaba con entre 7 y 8 años.

En 2006 otra pieza se halló en el archivo de la oficina episcopal de Salzburgo y se atribuyó al joven Mozart cuando tenía entre seis y diez años de edad.

La fundación internacional Mozarteum se fundó como una entidad sin ánimo de lucro en 1880 para profundizar en la vida y el trabajo de Mozart a través de conciertos y museos, y favoreciendo la investigación sobre el compositor.

Nuevo taller de ópera en Salamanca


Los días 23, 25 y 27 de marzo, a las 19.00 h., se celebrarán las representaciones de la ópera de Mozart Las bodas de Fígaro en el Auditorio del Conservatorio Superior de Música de Salamanca (C/ Lazarillo de Tormes, 54), dentro del tradicional taller de ópera dentro del cual esta institución ha escenificado ya nueve títulos operísticos.

Se trata de una iniciativa pensada para que los alumnos de canto del conservatorio tengan la oportunidad de tomar contacto con los escenarios y con toda la complejidad que implica montar una producción de estas características.

Dada la seriedad, entusiasmo y calidad de todo el equipo, los resultados siempre han trascendido el mero ejercicio docente, y estos talleres se han convertido en un clásico en la capital del Tormes, con gran aceptación de crítica y público.

El reparto estará integrado, entre otros, por Eugenia Boix (Susana), Amparo Mateos (Condesa), Sofía Pintor (Cherubino), Leticia González Lamas (Barbarina), Susana Barrientos (Marcellina), Carlos Rebullida (Fígaro), Vicente Antequera (Conde), Adolfo Muñoz (Don Basilio y Don Curzio) y Alberto Martínez Lorenzo (Don Bartolo y Antonio). Interviene también el Coro del Taller de Ópera.

La puesta en escena correrá a cargo, como en otras ocasiones, de Óscar Martínez Vila, y la dirección musical y vocal de María Ángeles Triana y Javier San Miguel. El acompañamiento instrumental estará a cargo de Javier San Miguel (piano) e Irene Alfageme (clave), entre otros.

Las entradas (12 €) pueden adquirirse una hora antes de la representación.